Operativo récord de seguridad en el Superclásico porteño

NewsITe
El Superclásico entre River Plate y Boca Juniors en el estadio Monumental volvió a poner a prueba el dispositivo de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires. Durante el operativo, coordinado por el Ministerio de Seguridad porteño y la Policía de la Ciudad, se registraron 11 detenidos, más de 550 actas labradas, 72 «trapitos» demorados y el secuestro de ataúdes simbólicos utilizados para provocar a la hinchada rival.
De acuerdo con información a la que accedió Noticias Argentinas, personal de la Dirección Prevención en Eventos Masivos llevó adelante un esquema de seguridad dividido en tres anillos en las adyacencias del Monumental. En ese contexto se confeccionaron 564 actas contravencionales, de las cuales más de 300 correspondieron a simpatizantes que intentaron ingresar al estadio sin entrada.
El operativo incluyó controles de identidad, verificación de tickets y supervisión del cumplimiento del derecho de admisión. En total, 55 personas no pudieron acceder a las tribunas por figurar en las listas de restricción vigentes. El resto de las actas se labró por conductas como incitación al desorden, uso de pirotecnia, venta y suministro de bebidas alcohólicas, reventa de entradas y adulteración de carnets de socios.
Detenidos por hurto, resistencia y drogas
Entre los 11 detenidos, dos jóvenes de 25 y 28 años quedaron aprehendidos por el hurto de cadenas de oro a simpatizantes que se dirigían al estadio. En esta causa intervino la Fiscalía Saavedra-Núñez, a cargo de José María Campagnoli, junto al Juzgado Criminal y Correccional N° 10, que avaló las detenciones y el traslado de los imputados a la Comisaría Vecinal 13 B de la Policía de la Ciudad.
Los otros nueve hinchas fueron arrestados por atentado y resistencia a la autoridad en distintos incidentes registrados durante los controles. Además, seis personas quedaron procesadas por adulterar carnets de socios para intentar burlar el sistema de ingreso, y otras seis fueron demoradas por tenencia de estupefacientes en pequeñas cantidades.
Trapitos, micros controlados y secuestro de ataúdes
En el tercer anillo de seguridad, la Policía demoró a 72 cuidacoches informales que pretendían cobrar a los automovilistas por estacionar en la vía pública. La presencia de «trapitos» en las inmediaciones de los grandes estadios es una problemática reiterada en cada espectáculo masivo, por lo que las autoridades reforzaron los controles en la zona.
También se inspeccionaron seis micros que trasladaban hinchas hacia el Monumental. Uno de los vehículos fue remitido por falta de documentación en regla. Entre las aproximadamente 250 personas que viajaban en las unidades chequeadas se labraron seis actas por suministro de bebidas alcohólicas y se secuestraron 20 botellas.
El operativo incluyó además la intervención sobre elementos considerados provocadores para la parcialidad rival. Dos hombres fueron interceptados en la avenida Del Libertador y Comodoro Rivadavia con ataúdes simbólicos con los colores de Boca Juniors, por lo que se les labró un acta por provocar a la hinchada contraria y se secuestraron los objetos. Otras tres personas recibieron la misma sanción por portar carteles con forma de ataúdes.
Reventa de entradas y lucha contra la violencia en el fútbol
La reventa de entradas volvió a decir presente en la previa del Superclásico. En el cruce de las avenidas Quinteros y Alcorta, efectivos de la Policía de la Ciudad sorprendieron a dos hombres que ofrecían tickets de manera ilegal. Según informaron fuentes del caso, habían logrado vender dos entradas a 400 mil pesos, por lo que se labró el acta correspondiente por infracción al artículo 108 del Código Contravencional porteño.
- 11 detenidos por hurto, resistencia a la autoridad y otras contravenciones.
- 564 actas labradas, con más de 300 a hinchas sin entrada válida.
- 55 personas impedidas de ingresar por derecho de admisión vigente.
- 72 «trapitos» demorados por cobrar estacionamiento en la vía pública.
- Secuestro de ataúdes y carteles provocadores con colores del rival.
El operativo se enmarca en las políticas de prevención de la violencia en el fútbol que la Ciudad viene aplicando en los principales espectáculos deportivos masivos.
Con este despliegue, las autoridades buscaron garantizar que el Superclásico se desarrollara con la mayor seguridad posible, tanto dentro del estadio como en los alrededores. Pese a los incidentes registrados y las múltiples infracciones detectadas, el balance oficial remarca que los controles permitieron desarticular maniobras delictivas, reducir situaciones de riesgo y reforzar el mensaje contra la violencia y las prácticas ilegales en el fútbol argentino.

