Expectativa máxima en La Bombonera para un nuevo Boca-River

NewsITe
Boca Juniors recibirá este domingo a River Plate, desde las 15:00, en La Bombonera, en una nueva edición del Superclásico que se jugará en un clima de máxima tensión. Mientras el plantel xeneize se enfoca en lo futbolístico, en el club de la Ribera generó profundo malestar la designación de Nicolás Ramírez como árbitro principal y de Silvio Trucco al frente del VAR.
En lo estrictamente deportivo, el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo “Vasco” Arruabarrena definió el regreso de Lautaro Blanco al lateral izquierdo. El defensor, que había sido preservado ante Independiente por la seguidilla de encuentros, volverá al once inicial en lugar de Malcom Braida para reforzar la última línea en un partido clave por la fecha 15 del Torneo Clausura.
La gran incógnita pasa por la conformación del sector ofensivo. Sebastián Villa y Alan Velasco pelean por un lugar entre los titulares. La inclusión del colombiano aportaría mayor velocidad y desborde por las bandas, mientras que el ex Independiente podría ofrecer más claridad en la elaboración y conexión con los centrodelanteros. Arruabarrena planea estirar la definición hasta último momento, atento también a posibles variantes desde el banco.
Con el plantel completo y sin lesionados, la probable formación de Boca sería: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Leonel Flores, Miguel Merentiel y Sebastián Villa o Alan Velasco. No se descartan sorpresas de último minuto, teniendo en cuenta la magnitud del encuentro y el contexto que lo rodea.
Designaciones bajo la lupa y recuerdos que incomodan
La bronca dirigencial y del vestuario con la terna arbitral tiene fundamentos recientes. En el club recuerdan con nitidez el clásico de septiembre de 2024, también en La Bombonera, cuando en el último minuto de descuento Ramírez anuló el gol del empate xeneize por una mano de Milton Giménez. La acción se originó tras un choque aéreo con Franco Armani que, según reclamos de jugadores e hinchas, debió sancionarse como penal a favor de Boca.
Ese antecedente se combina con una estadística que alimenta la desconfianza: Ramírez es el árbitro que más penales cobró en el torneo actual, mientras que Boca aún no recibió ninguno a favor y a River ya le sancionaron tres. Esa disparidad en los números refuerza la sensación de injusticia en el mundo azul y oro en la previa del partido más importante del calendario local.
A la controversia por el juez de campo se le suma la presencia de Silvio Trucco en el VAR, otro nombre que remite a episodios conflictivos para Boca. Uno de los más recordados es el superclásico del 7 de mayo de 2023 en el Monumental, por la Liga Profesional. A instancias de la revisión tecnológica, se sancionó en el cierre un penal muy discutido de Agustín Sández sobre Pablo Solari, que Miguel Borja cambió por gol para el 1-0 definitivo.
Un historial cargado de polémicas y presión máxima
El archivo arbitral de Trucco también arrastra viejas heridas, como la semifinal de ida de la Copa Sudamericana 2014 en La Bombonera. Esa noche, una durísima infracción de Leonel Vangioni sobre Juan Manuel Martínez terminó con el delantero lesionado y apenas una tarjeta amarilla para el defensor de River, en una actuación que Boca calificó como extremadamente permisiva.
Todos esos antecedentes conforman el telón de fondo de un partido que ya de por sí suele definirse por detalles. En el seno del club entienden que el equipo deberá sobreponerse no solo a la jerarquía del rival, sino también a la presión extra que implica un arbitraje en el centro de la escena desde varios días antes del encuentro.
Frente a este escenario, el mensaje puertas adentro apunta a aislarse de las polémicas y concentrarse en lo estrictamente futbolístico. El plantel xeneize buscará hacerse fuerte en casa, apoyado por un estadio colmado, para sumar un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en el torneo y, al mismo tiempo, aliviar la tensión institucional que rodea la previa del Superclásico.
En Boca reconocen que el contexto es complejo, pero apuestan a que el foco se traslade del VAR y el árbitro al rendimiento del equipo en los 90 minutos.

