Suiza llega invicta al cruce con la Selección argentina

NewsITe
La Selección de Suiza será el próximo obstáculo de Argentina en los cuartos de final del Mundial 2026. El equipo europeo arriba al duelo del sábado 11 de julio, a las 22:00 (hora argentina) en el estadio Arrowhead de Kansas City, con una campaña invicta: tres triunfos, dos empates y el impulso anímico de haber eliminado a Colombia por penales.
El conjunto que dirige Murat Yakin ya igualó su mejor actuación histórica en Copas del Mundo y busca, por cuarta vez, meterse entre los cuatro mejores, algo que consiguió en Italia 1934, Francia 1938 y Suiza 1954, cuando fue anfitrión. La cita ante la Scaloneta asoma como una oportunidad única para inscribirse definitivamente en la élite del fútbol internacional.
Un inicio con dudas y una rápida reacción
El recorrido de Suiza en este Mundial comenzó con un tropiezo inesperado: empate 1-1 frente a Qatar, uno de los rivales más débiles del certamen. A pesar de haber sido claramente superior y de ponerse en ventaja mediante un penal convertido por Breel Embolo, un centro al área derivó en el infortunado gol en contra de Miro Muheim en tiempo de descuento.
Ese resultado encendió algunas alarmas en el entorno suizo, pero el equipo reaccionó a tiempo. En la segunda fecha derrotó 4-1 a Bosnia, en un partido que se abrió recién a los 75 minutos. Un doblete de Johan Manzambi, un tanto de Rubén Vargas y un penal ejecutado con precisión por el capitán Granit Xhaka sentenciaron el marcador. El descuento de Ermin Mahmic solo decoró el resultado.
En el cierre de la fase de grupos, Suiza dio otro paso firme al vencer 2-1 a Canadá, uno de los anfitriones del torneo. Nuevamente Vargas y Manzambi se anotaron en la red, sellando una remontada en la tabla que le permitió al combinado europeo quedarse con el primer puesto de su zona, con siete puntos, y dejando atrás las dudas del debut.
Solidez en mata-mata y héroes en la definición por penales
En dieciseisavos de final, los helvéticos se midieron con Argelia y plasmaron en el resultado la superioridad mostrada dentro del campo. Con goles de Embolo y del extremo Dan Ndoye, gracias a un potente disparo desde afuera del área, Suiza se impuso 2-0 y avanzó con autoridad a octavos.
El siguiente examen fue mucho más exigente: Colombia, uno de los seleccionados más sólidos de la Conmebol. Suiza apostó a la disciplina táctica, mantuvo el orden defensivo y logró sostener el 0-0 durante los 120 minutos. Incluso dispuso de algunas ocasiones claras en la primera parte del encuentro, que pudieron haberle evitado el sufrimiento de la definición desde los doce pasos.
En la tanda de penales, ambos equipos fallaron un remate: Davinson Sánchez para los sudamericanos y Manuel Akanji para los europeos. La diferencia, sin embargo, la marcó el arquero Gregor Kobel. Con una gran estirada sobre su palo derecho, detuvo el disparo de Juan Hernández y se convirtió en el héroe de la clasificación suiza a cuartos de final.
Duelo con Argentina y objetivo: primeras semifinales fuera de Europa
Así llega Suiza al choque con Argentina, que debió exigirse más de lo previsto para superar a Cabo Verde y Egipto en las instancias previas. El cruce en Kansas City será un duelo de estilos: la jerarquía individual y la tradición albiceleste frente a la solidez colectiva y el orden táctico de un seleccionado suizo que ya demostró que puede competir contra cualquiera.
- Suiza está invicta: tres triunfos y dos empates en cinco partidos.
- Empató con Qatar, goleó a Bosnia y venció a Canadá en fase de grupos.
- Eliminó a Argelia (2-0) en dieciseisavos y a Colombia por penales en octavos.
- Busca su cuarta semifinal mundialista y la primera fuera de suelo europeo.
El arquero Gregor Kobel y el capitán Granit Xhaka se perfilan como las grandes referencias de un equipo suizo que combina disciplina táctica, carácter competitivo y eficacia en los momentos clave.
Con el boleto a las semifinales en juego, el duelo ante Argentina promete ser uno de los puntos altos de estos cuartos de final del Mundial 2026. Para la Selección de Lionel Scaloni será un nuevo examen de carácter; para Suiza, quizá la mejor chance de su historia de dar el gran golpe.

