Tensión creciente entre Sudán y Etiopía por ataques con drones

NewsITe
El gobierno de Sudán denunció formalmente a Etiopía por haber permitido ataques con drones lanzados desde su territorio contra objetivos sudaneses durante febrero y marzo, lo que eleva la tensión en el ya convulsionado Cuerno de África. La acusación, difundida a través del Ministerio de Asuntos Exteriores sudanés, constituye el primer señalamiento directo contra Addis Abeba desde el inicio del conflicto interno entre el ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
En el comunicado oficial, Jartum calificó los presuntos ataques como una “violación flagrante de la soberanía nacional” y advirtió que el país se reserva el derecho de responder para defender su integridad territorial. La escalada verbal se produce en un contexto de guerra prolongada que, desde 2023, provocó millones de desplazados, una grave crisis humanitaria y el riesgo de una mayor fragmentación del país africano.
Si bien el texto sudanés no detalla los puntos exactos de los ataques, testigos consultados por medios regionales mencionaron incidentes recientes en el estado de Nilo Azul, una provincia fronteriza con Etiopía donde se registraron combates y uso de drones en las últimas semanas. Parte de esa zona está bajo influencia del grupo rebelde SPLM-N, que en 2023 decidió alinearse con las RSF, sumando un nuevo actor al complejo mapa de fuerzas sobre el terreno.
Hasta el momento, el gobierno etíope no emitió una respuesta oficial a las acusaciones sudanesas. Sin embargo, informes difundidos por analistas y organismos de seguimiento del conflicto apuntan a que Etiopía habría tolerado la instalación de un campamento secreto de entrenamiento para combatientes de las RSF en su territorio, lo que alimenta sospechas sobre un posible involucramiento indirecto en la guerra.
Un conflicto interno con impacto regional
La guerra en Sudán enfrenta al ejército regular con las RSF y dejó al país dividido de facto: las fuerzas paramilitares controlan gran parte de la región de Darfur, mientras el ejército mantiene posiciones en buena parte del este y disputa, junto a las RSF, la estratégica zona de Kordofán. En este escenario, el uso de drones se volvió un factor decisivo, al permitir a las RSF compensar la superioridad aérea tradicional de las fuerzas armadas sudanesas.
La posible participación etíope genera preocupación en toda la región del Cuerno de África, especialmente en áreas cercanas a la frontera común y en torno a la Gran Presa del Renacimiento Etíope, infraestructura clave para Etiopía que también es motivo de fricciones con Egipto. Un aumento de la inestabilidad podría tener efectos sobre rutas comerciales, flujos de refugiados y el equilibrio militar en un corredor estratégico que conecta África del Norte, el Sahel y el Mar Rojo.
- Millones de personas fueron desplazadas desde el inicio del conflicto sudanés en 2023.
- La frontera entre Sudán y Etiopía ya era foco de disputas territoriales previas a la guerra.
“Se trata de una violación flagrante de la soberanía sudanesa, y el país se reserva el derecho a responder”, sostuvo la Cancillería de Sudán en su comunicado oficial.
Mientras la comunidad internacional pide negociaciones y acceso humanitario, la acusación contra Etiopía suma un capítulo más a una crisis que amenaza con desbordar las fronteras de Sudán y configurar un nuevo foco de inestabilidad prolongada en el Cuerno de África.

