Sturzenegger profundiza su cruzada contra organismos de control

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a apuntar con dureza contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), en un contexto de fuerte ajuste del gasto público y revisión de las estructuras estatales. Su postura, alineada con la idea de reducir al mínimo la intervención del Estado, incluye la posibilidad de recortar funciones clave de organismos de control.
Según pudo reconstruirse en despachos oficiales, Sturzenegger se siente respaldado por el clima político actual, marcado por recortes en diversas áreas y por la decisión del Gobierno nacional de avanzar con una reforma profunda del sector público. En ese marco, el ministro considera que todavía hay margen para seguir achicando el Estado y hasta eliminar organismos que, a su criterio, no aportan valor o entorpecen la actividad privada.
La ANMAT no es un blanco nuevo para el funcionario. El año pasado, en medio de la crisis desatada por muertes vinculadas a fentanilo contaminado, el economista ya había cuestionado la necesidad de controles estrictos sobre los medicamentos, lo que despertó una fuerte reacción en el Ministerio de Salud y en especialistas del sector. Aquellas declaraciones se sumaron a sus críticas a las restricciones para la importación de fármacos, en especial los de origen indio.
Las tensiones se trasladaron también a la relación con los laboratorios nacionales, que observaron con preocupación la posibilidad de una apertura irrestricta del mercado. Representantes del sector farmacéutico advirtieron que la eliminación o debilitamiento de los controles sanitarios y de calidad podría generar un escenario de competencia desleal y riesgos para la salud pública.
La Aduana y el malestar gremial por la reforma del código
Otro frente de conflicto se abrió con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y, en particular, con la Dirección General de Aduanas. Sturzenegger impulsa cambios en el Código Aduanero —Ley 22.415, vigente desde 1981— con el objetivo de agilizar el comercio exterior y flexibilizar la entrada de mercadería. Desde el punto de vista del ministro, los controles actuales traban las importaciones y encarecen los costos.
La intención de avanzar hacia un esquema de menor intervención generó un rechazo inmediato de los sindicatos del sector y puso en alerta a la Confederación General del Trabajo (CGT). Uno de sus triunviros, Cristian Jerónimo, advirtió que si el proyecto se materializa en el Congreso se evaluarán medidas de fuerza para frenar la reforma.
“La Aduana es la primera barrera para proteger la industria nacional, para controlar todo lo que entra y sale del país, para que no nos llenen de productos extranjeros que terminan destruyendo nuestras industrias”, sostuvo Jerónimo, al tiempo que defendió el rol de los trabajadores y la capacidad técnica del organismo.
Recortes en otros organismos y el rol del equipo de Desregulación
La ANMAT y la Aduana no son los únicos organismos bajo la lupa. En el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), trabajadores y especialistas ya advirtieron por la reducción de personal y la posible pérdida de capacidades técnicas en áreas sensibles como pronósticos extremos y alertas tempranas. Pese a las advertencias, el ministerio de Desregulación mantiene su hoja de ruta de ajuste.
En el corazón de esa estrategia aparece Alejandro Tamer, subsecretario de Transformación Estatal, señalado como el funcionario encargado de llevar a la práctica las ideas de Sturzenegger. Desde su área se redactan los borradores de proyectos de ley, decretos y resoluciones que apuntan a redimensionar, fusionar o directamente cerrar estructuras estatales, siguiendo la lógica de “motosierra” que el propio ministro reivindica.
Mientras tanto, sectores vinculados a la salud pública, la industria farmacéutica, el comercio exterior y la meteorología alertan por el impacto que podría tener una desregulación acelerada en materia de seguridad sanitaria, protección de la industria nacional y calidad de los servicios estratégicos. El debate sobre el tamaño y el rol del Estado, con la ANMAT como uno de los blancos centrales, promete seguir sumando capítulos en el Congreso y en la calle.

