El Gobierno busca avanzar con cambios en el mercado de trabajo

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El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la reforma laboral incluida en la nueva ley que obtuvo media sanción en el Senado y que ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados. Según sostuvo, el objetivo central del paquete es atacar las causas que impiden la creación de empleo formal en la Argentina.
Sturzenegger remarcó que más de la mitad de los trabajadores del país se desempeñan en la informalidad y que hace una década no se generan puestos registrados de manera sostenida. En ese marco, planteó que la iniciativa oficialista busca “solucionar” un problema estructural del mercado laboral argentino, al que definió como rígido, costoso y plagado de incentivos negativos para contratar personal.
De acuerdo con la explicación del ministro, la propuesta se apoya en tres grandes ejes: la reducción de gravámenes sobre los nuevos empleos, cambios en el esquema de negociaciones colectivas y la modificación de lo que calificó como “industria del juicio” laboral. Para el funcionario, el conjunto de estas medidas permitiría bajar la litigiosidad, dotar de mayor previsibilidad a las empresas y ampliar las oportunidades de acceso al trabajo registrado.
Gravámenes, convenios y juicios laborales en la mira
Respecto de los costos laborales asociados a la contratación, Sturzenegger aseguró que con la nueva ley “se acabó el carancheo del Estado” sobre los puestos de trabajo que se crean, en alusión a los impuestos y contribuciones que, a su criterio, desincentivan la generación de empleo formal. El objetivo, explicó, es aliviar la carga sobre las nuevas incorporaciones para favorecer la expansión de planteles en el sector privado.
En cuanto a las convenciones colectivas, el ministro destacó que se dejará atrás el esquema de negociación única por rama o a nivel nacional para dar lugar a acuerdos más segmentados. En esa línea, subrayó que “el convenio menor va a prevalecer sobre el mayor”, lo que habilitará condiciones laborales diferenciadas por sector, actividad o incluso por empresa, con el propósito de evitar estructuras demasiado rígidas.
Para que este modelo funcione, Sturzenegger indicó que el proyecto incorpora la posibilidad de conformar sindicatos por empresa, una figura resistida históricamente por buena parte del sindicalismo tradicional. Según el Gobierno, esta herramienta permitiría acercar aún más la negociación a la realidad productiva de cada unidad de negocio.
Banco de horas y búsqueda de mayor flexibilidad laboral
Uno de los puntos salientes de la reforma es la creación del denominado “banco de horas”, un mecanismo que, de acuerdo con el ministro, pretende adecuar la organización del trabajo a las nuevas demandas de flexibilidad. La idea es que las horas trabajadas se administren en un período determinado, de manera que se puedan compensar días con más carga horaria con otros de menor extensión, manteniendo el mismo total semanal o mensual.
Sturzenegger ejemplificó este esquema con el caso de una persona que prefiera trabajar un día menos a la semana y compensar esas horas distribuyéndolas en las restantes jornadas laborales. Para el Gobierno, este tipo de alternativas permitiría compatibilizar mejor la vida personal con las exigencias del empleo, en línea con tendencias observadas en otros mercados de trabajo del mundo.
En relación con la denominada “industria del juicio”, el funcionario aclaró que no se modifica el esquema base de indemnización de un mes por año trabajado. Lo que cambia, precisó, es el tratamiento de los fallos judiciales que terminaban incrementando significativamente los montos a pagar, principalmente a través de intereses, recargos y honorarios periciales. La ley introduce la figura de “caducidad de instancia” y fija un plazo de seis meses para evitar procesos que se prolonguen indefinidamente.
“Estas reformas van a permitir adecuar la oferta laboral al nuevo mundo del trabajo, que es muy cambiante, y facilitar la inserción de quienes hoy están fuera del mercado formal”, sostuvo Sturzenegger en declaraciones radiales.
Con la media sanción del Senado, el debate se trasladará ahora a Diputados, donde el oficialismo buscará los votos necesarios para convertir en ley la reforma laboral. Mientras tanto, el proyecto ya genera fuertes posiciones encontradas entre cámaras empresarias, sindicatos y especialistas en derecho del trabajo, en un contexto económico marcado por la recesión y la necesidad de recomponer el empleo registrado.

