Soja y petróleo impulsan exportaciones y saldo comercial

Soja y petróleo, claves del superávit externo argentino

Buque carguero y silos de granos en puerto argentino

NewsITe

Las exportaciones argentinas de bienes alcanzaron en el primer semestre de 2026 los US$ 49.511 millones, según datos del INDEC, lo que representó un crecimiento interanual de 24,6% y consolidó a la soja y al complejo petrolero-petroquímico como los principales motores del comercio exterior.

El desempeño estuvo explicado por una mejora de 9,0% en el índice de precios y de 14,2% en el índice de cantidades respecto del mismo período de 2025, lo que refleja no solo mejores valores internacionales sino también un mayor volumen exportado.

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De acuerdo con el organismo estadístico, los llamados “complejos exportadores” –cadenas que agrupan materias primas y productos con distintos grados de elaboración bajo la Nomenclatura Común del Mercosur– concentraron el 93,6% de las ventas al exterior. Dentro de este universo, los complejos soja, petrolero-petroquímico, maicero, automotriz, oro y plata, carne y cuero bovinos, triguero, girasol, pesquero y litio explicaron el 78,4% del total exportado.

Salto del litio y el girasol en la canasta exportadora

En el detalle por sectores, se destacaron los fuertes incrementos de las exportaciones de litio (186,3%), girasol (128,7%), oro y plata (56,8%) y del complejo petrolero-petroquímico (43,7%). En conjunto, muestran un proceso de diversificación progresiva de la oferta exportable, aunque la soja y la energía continúan como anclas centrales.

Los 50 principales productos exportados –sobre un total de 4.712 posiciones arancelarias– concentraron el 79,5% de las ventas externas, lo que da cuenta de una matriz fuertemente concentrada en pocos bienes de alto peso relativo.

El peso de la cadena sojera en el comercio exterior

Dentro del complejo soja, predominan las manufacturas de origen agropecuario (MOA), que representaron el 86,8% de las ventas del sector, seguidas por productos primarios (PP), con 11,3%, y manufacturas de origen industrial (MOI), con el 2%. La Argentina mantiene así su perfil como proveedor global de alimentos y derivados industriales de base agrícola.

En términos de participación, el 45,9% de las exportaciones del complejo sojero correspondió a harina y pellets de soja, por US$ 4.168 millones; el 39,3% a aceite de soja, por US$ 3.566 millones; el 11,3% a porotos de soja, por US$ 1.024 millones; y el 3,6% a biodiésel y otros subproductos –como salvados, moyuelos, lecitinas y glicerol–, por US$ 323 millones.

Principales destinos de la soja argentina

La harina y los pellets de soja tuvieron como principales destinos a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), con compras por US$ 1.155 millones; la Unión Europea, con US$ 820 millones; y Medio Oriente, con US$ 747 millones. La demanda de proteína vegetal para alimentación animal se consolida así como un pilar estructural de las exportaciones argentinas.

En el caso de los porotos de soja, China se mantuvo como principal destino, con importaciones por US$ 951 millones. Por su parte, el biodiésel producido en el país se dirigió íntegramente a la Unión Europea, por un valor de US$ 95 millones, aprovechando la capacidad instalada del polo agroindustrial del Gran Rosario.

Superávit comercial y aumento de las importaciones

En el primer semestre, la balanza comercial total registró un superávit de US$ 6.936 millones, aunque con una caída interanual de 1,1%. Este retroceso se explicó por un aumento de 5,7% en las exportaciones, acompañado por un fuerte incremento de 36,1% en las importaciones, vinculado tanto a mayores compras de energía como de bienes de capital e insumos.

“La soja continúa siendo un eje de las exportaciones argentinas, pero se observa un creciente aporte del sector energético y del litio en la generación de divisas”, surge del análisis de los datos oficiales del INDEC.

Récord del complejo petrolero-petroquímico

El complejo petrolero-petroquímico se posicionó como el segundo en importancia por participación en las exportaciones totales de bienes y logró en el período un valor récord en la serie 2002-2026. El desarrollo de Vaca Muerta y la mejora en la infraestructura de transporte energético aparecen como factores clave detrás de este desempeño.

Del total exportado por este complejo, el 83,5% correspondió a petróleo crudo, el 9,9% a gas natural y el 6,5% a productos petroquímicos. Este mix confirma el rol protagónico del crudo y del gas como generadores de divisas, al tiempo que abre oportunidades para una mayor industrialización de la cadena.

Destinos y saldo del sector energético

La balanza comercial del complejo petrolero-petroquímico fue superavitaria en US$ 6.034 millones, con una mejora interanual de 83,9%. El resultado se sostuvo en un incremento de 43,7% en las exportaciones y en una baja de 12,1% en las importaciones, en línea con una menor necesidad de compras externas de combustibles.

  • USMCA (fundamentalmente Estados Unidos) concentró ventas por US$ 1.877 millones, con una participación estadounidense del 99,3%.
  • El “Resto de ALADI” absorbió exportaciones por US$ 1.750 millones.
  • El Mercosur sumó compras por US$ 1.509 millones, con Brasil explicando el 48,6% de ese total.

Con una canasta exportadora aún concentrada en productos primarios y manufacturas de origen agropecuario, los datos del primer semestre muestran que la combinación de agroindustria, energía y minería será decisiva para sostener el ingreso de divisas y el superávit comercial en los próximos años.

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