Sofía Gonet rompió el silencio tras una década de acoso

NewsITe
La influencer Sofía Gonet, conocida en redes como “La Reini”, decidió hacer público un calvario que, según relató, arrastra desde hace diez años. Se trata del hostigamiento sistemático de un hombre identificado en redes como “Hernán Bloquero”, el mismo que este lunes se presentó en el lugar de trabajo de su ex pareja, el streamer Homero Pettinato, y lo habría amenazado de muerte.
El episodio ocurrió en las instalaciones de Olga, la señal de streaming donde trabaja Pettinato, y encendió todas las alarmas. Hasta entonces, tanto Sofía como Homero habían convivido con mensajes intimidantes y amenazas que, en apariencia, quedaban limitadas al terreno virtual. La irrupción del agresor en persona modificó el escenario y motivó la decisión de avanzar con denuncias formales.
En diálogo con el programa Sálvese quien pueda (América TV), Gonet contó que el hostigamiento empezó hace una década y nunca se detuvo. “Vivo desde hace diez años con este chabón todos los días, mandándome mensajes las 24 horas. No hay momento en el que yo agarre el celular y no tenga un mensaje”, relató, al describir una rutina de acoso constante que, con el tiempo, se volvió cada vez más agresiva.
La influencer explicó que los mensajes fueron mutando: pasaron de ser insistentes a directamente violentos. “Me mandaba calaveras por foto, cruces, cosas así”, detalló. Según su testimonio, las intimidaciones no se limitaron a ella, sino que también alcanzaron a todas las parejas que tuvo en estos años. “A cada pareja que tuve la amenazó, y conmigo construyó una especie de relación parasocial en la que yo no sé si soy su mujer o qué”, planteó, evidenciando el grado de obsesión del acosador.
El día de las amenazas a Homero Pettinato
El lunes, la situación escaló cuando el hombre apareció frente al estudio de Olga. Pettinato contó que, hasta ese momento, pensaba que el riesgo era más bien virtual: muchas de las amenazas llegaban desde perfiles falsos y el peligro parecía lejano. Sin embargo, la presencia física del agresor en la puerta del lugar donde trabaja cambió su percepción.
“Hice la denuncia en la policía, que es lo que hay que hacer cuando te pasa este tipo de cosas”, explicó el streamer en una historia de Instagram. Reconoció que el hecho de que el hombre se presentara justo en el sitio donde, según los mensajes, decía que le iba a “pegar un tiro en la cabeza” fue el punto de quiebre para acudir a la Justicia.
Gonet, por su parte, aseguró que pudo seguir los movimientos del agresor porque él mismo los fue subiendo a sus redes sociales. “Se ve que me tiene en mejores amigos y pude ver que iba marcando todo el recorrido que iba haciendo. Subió que estaba en Recoleta”, relató. La joven afirmó que nunca tuvo diálogo directo con el hombre y que siempre intentó bloquearlo en todas las cuentas, aunque de una u otra forma los mensajes volvían a aparecer.
Denuncia, salud mental y límites al odio en redes
Pettinato subrayó que, además de la denuncia penal, espera que el acusado reciba atención psiquiátrica. “Algunas personas me dicen que lo conocen de instituciones psiquiátricas, entonces eso me toca una fibra muy cercana y creo que debe ser parte de un cuadro suyo, esta obsesión que tiene con Sofi y también con la idea de matarme y así ganarse el amor de Sofi”, señaló.
El influencer insistió en que su objetivo no es incentivar una cacería virtual contra el agresor, sino activar los mecanismos institucionales para que la situación se frene. “No quiero que lo violenten, que lo amenacen, que lo persigan, que lo escrachen. No es por ahí. Yo encendí las alarmas no para que se active el odio de Twitter”, aclaró.
Tanto Sofía Gonet como Homero Pettinato anticiparon que avanzarán por la vía legal para intentar ponerle un límite a una década de acoso y amenazas. El caso vuelve a poner en agenda el debate sobre el hostigamiento digital, el rol de la Justicia frente a estos episodios y la necesidad de articular respuestas que contemplen, además, el abordaje de la salud mental.
“Vivo desde hace diez años con este chabón mandándome mensajes las 24 horas del día. No hay momento en el que agarre el celular y no tenga un mensaje”, resumió Sofía Gonet al describir su calvario.

