Mediante una resolución publicada este lunes, el Gobierno nacional disolvió el fondo fiduciario que fue creado en 2012 para facilitar el acceso a la vivienda a decenas de miles de familias en todo el país. En San Nicolás, la novedad sembró interrogantes entre los habitantes de las 714 viviendas de Ayres del Sur, que todavía están devolviendo sus créditos. ¿Qué pasará, además, con las 306 viviendas que se empezaron a construir y quedaron abandonadas?.

De la redacción de EL NORTE
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El Gobierno nacional avanzó con la disolución definitiva del Fondo Fiduciario Público ProCreAr, el histórico programa de acceso a la vivienda creado en 2012, que facilitó a decenas de miles de familias la posibilidad de acceder a la casa propia mediante líneas de créditos hipotecarios y desarrollos urbanísticos en todo el país. También en San Nicolás. La medida, oficializada a través de la Resolución 764/2025 y el Decreto 1018/2024, genera inquietud y dudas entre los titulares de créditos y las familias que aún esperan la finalización o adjudicación de sus viviendas.
¿Qué pasará, por ejemplo, con los habitantes de las 714 unidades habitacinales del desarrollo urbanístico de la zona sur de San Nicolás, devenido hoy en el barrio Ayres del Sur, cuyos titulares tienen pactados planes de pago de 20 y 30 años para reintegrar los montos de sus créditos?
Mediante la publicación de la resolución, el Ministerio de Economía de la Nación dispuso el inicio del proceso de liquidación del Fondo ProCreAr, a la vez que estableció los pasos para la administración de los préstamos vigentes, que quedarán en manos del Banco Hipotecario SA. El Gobierno fundamentó la decisión en la necesidad de “mejorar el funcionamiento del Estado, reducir su sobredimensionamiento y transparentar el gasto”, además de considerar que el financiamiento de viviendas debe recaer en bancos comerciales y no en la gestión directa del Estado nacional.
En los considerandos de la medida, se refieren a informes de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) que detectaron “demoras en la entrega de viviendas, falta de condiciones de habitabilidad en unidades adjudicadas, desactualización de manuales de procedimiento y dificultades para el control y fiscalización de recursos”. La auditoría también subrayó sobrecostos generados por los atrasos y una administración tildada de poco transparente y ágil.
Devolución de créditos
Uno de los mayores interrogantes tras la disolución del fondo es el destino de los créditos hipotecarios y personales que fueron otorgados bajo las distintas líneas del ProCreAr, tanto para adquisición, construcción o refacción de vivienda única, como créditos de desarrollos urbanísticos en ciudades de todo el país. En este último caso se hallan los titulares de las viviendas del actual barrio Ayres del Sur, contiguo a Somisa en la zona sur de San Nicolás.
La gran mayoría de sus moradores todavía están pagando cuotas del crédito, con planes de 20 o 30 años. Teniendo en cuenta que las primeras de las 714 casas se habían entregado en diciembre de 2016, los primeros en cancelar su deuda reciñen terminarán de hacerlo en 2036. Otros en 2046. Y otros –los últimos en recibir las llaves de sus casas– aún en años posteriores.
El Ministerio de Economía dispuso que la gestión de estos créditos continúe bajo la administración del Banco Hipotecario, que firmará un contrato con el Estado con iguales condiciones de retribución previstas en el fideicomiso original. Los titulares de los créditos mantendrán sus condiciones contractuales: monto, tasa de interés, sistema de actualización y cronograma de pago.
Esto significa que los beneficiarios no verán alterados sus derechos ni obligaciones. Las cuotas pactadas seguirán vigentes bajo el mismo esquema, sin modificaciones unilaterales y sin alterar la seguridad jurídica de quienes accedieron de acuerdo con la normativa vigente a lo largo de estos años.
La liquidación del fondo implica que la administración económica y legal de los créditos —cobro de cuotas, emisión de deuda y eventual renegociación— se mantendrá a cargo del Banco Hipotecario, tal como venía funcionando. Además, la Secretaría Legal del Ministerio de Economía será responsable de resolver eventuales causas judiciales derivadas de la operatoria del programa.
Las obras sin terminar
La disolución del Procrear llega en un momento en el que se encuentran en desarrollo cerca de 17.000 viviendas en distintos puntos del país, muchas de ellas con diferentes grados de avance. Entre ellas, hay 306 en el segundo desarrollo urbanístico de San Nicolás, contiguo a Ayres del Sur. Desde hace dieciséis meses la obra está paralizada.
El desarrollo de San Nicolás, cuyos trabajos se iniciaron en abril de 2023 y quedaron interrumpidos en febrero de 2024, logró avanzar hasta un 30%. No más que eso. Y así lo tienen entendido no sólo en el Ministerio de Hábitat, sino que también lo indican desde la seccional San Nicolás de la UOCRA, organización gremial que tras la paralización de los trabajos lamentó la destrucción de los 383 puestos de trabajo que el proyecto debía auspiciar.
El Gobierno nacional resolvió que la continuación y finalización de estos desarrollos urbanísticos quedará a cargo de las provincias, los municipios o, en su defecto, del sector privado.
No obstante, fuentes del Ministerio bonaerense de Hábitat habían indicado a EL NORTE que el caso de las viviendas de ProCreAr resulta especialmente complejo, y descartaron que las obras se puedan retomar en el corto plazo.
En el caso puntual del plan de 306 viviendas de San Nicolás el grado de avance de las obras no es el que al menos en una primera etapa el Gobierno bonaerense está dispuesto a afrontar para dar continuidad a los trabajos.
Lo había planteado la propia ministra bonaerense de Hábitat, Silvina Batakis. ““Vamos a empezar a terminar las que tengan mayor grado de avance”, anticipaba la ministra. El parámetro adoptado es el de aquellos proyectos que alcancen un grado de avance del 70%.
De todas maneras, en Provincia no descartan que más adelante puedan hallar una alternativa para que el desarrollo urbanístico ProCreAr de San Nicolás (y otros tantos que se encuentran en idénticas condiciones en otros puntos del territorio bonaerense) pueda reactivarse. De momento, la posibilidad es remota.

