La Corte Suprema puso a prueba el protocolo ante catástrofes

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La Corte Suprema de Justicia de la Nación encabezó un operativo de gran envergadura en los tribunales federales de Comodoro Py, donde se realizó un simulacro de siniestro aéreo para evaluar la respuesta del sistema judicial y de los organismos de emergencia ante una situación crítica. El ejercicio, desarrollado en coordinación con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y fuerzas federales, recreó la caída de un helicóptero con múltiples víctimas.
La actividad tuvo lugar en el estacionamiento del edificio judicial, una vez concluida la atención al público, y se enmarcó en la Acordada 36/2007 del máximo tribunal, que creó una red institucional para afrontar escenarios trágicos que requieran la intervención de la Justicia. El objetivo central fue medir tiempos de respuesta, coordinación interjurisdiccional y capacidad operativa frente a un evento de alto impacto.
Según la hipótesis de trabajo, un helicóptero se precipitaba en las inmediaciones de Comodoro Py, con un saldo ficticio de 20 heridos y 10 fallecidos. Los lesionados eran derivados a distintos hospitales públicos porteños, mientras que los fallecidos eran trasladados al Cementerio de la Chacarita para su posterior reconocimiento y actuación del Cuerpo Médico Forense. Desde la llegada de los primeros equipos hasta la evacuación completa de las víctimas, el operativo se extendió durante 35 minutos.
La conducción general del simulacro estuvo a cargo de la Superintendencia de Prevención y Gestión de Emergencias de la Policía de la Ciudad, que coordinó la intervención de todos los organismos desde un Puesto de Comando. Del ejercicio participaron efectivos de la Policía de la Ciudad, Bomberos de la Ciudad, Defensa Civil, el SAME, el área de Cementerios, la Policía Federal, la Agencia Federal de Emergencias y personal de la Corte Suprema. También intervino el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña, en la supervisión del despliegue.
Coordinación, tecnología y asistencia a familiares
Para darle realismo a la escena, cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública representaron a las víctimas. A los heridos se les colocaron pulseras de clasificación Triage con código QR, lo que permitió su identificación, registro y seguimiento desde el lugar del hecho hasta los hospitales de destino, tanto por vía terrestre como mediante evacuación aérea a cargo del SAME.
Defensa Civil instaló una carpa operativa destinada al tratamiento de víctimas fatales. En ese espacio, personal de la Policía Científica llevó adelante tareas de identificación preliminar, colocación de pulseras negras con código QR, registro sistemático y toma de fotografías forenses. En paralelo, los cuerpos fueron remitidos a una morgue sustituta montada en Chacarita, desde donde luego serían derivados a la Morgue Judicial para la realización de autopsias por parte del Cuerpo Médico Forense.
La División K9 de Bomberos de la Ciudad recorrió distintos pisos del edificio de Comodoro Py con perros entrenados para la búsqueda de personas y la detección de posibles amenazas explosivas. Todo el procedimiento fue cronometrado y documentado mediante cámaras, con el fin de analizar posteriormente los resultados, detectar fallas y optimizar los protocolos vigentes.
El dispositivo incluyó además la activación del Centro Cultural Carlos Gardel como ámbito de recepción y contención de familiares. Allí se montó un centro de asistencia integral para brindar información oficial, apoyo psicológico, acompañamiento y orientación administrativa y judicial, un aspecto que la Corte busca fortalecer como parte de la atención a las víctimas y su entorno.
Actualización de protocolos y lecciones de tragedias pasadas
El simulacro forma parte de una política de actualización permanente de los protocolos de actuación en emergencias, iniciada por la Corte Suprema tras tragedias como el incendio del boliche República Cromañón y aplicada también en episodios reales como el choque ferroviario en la estación Once. Desde 2024, el tribunal impulsa instancias de capacitación específicas para mejorar la coordinación entre el Poder Judicial, fuerzas de seguridad y servicios médicos.
Bajo la coordinación de la Secretaría de Administración de la Corte, estos ejercicios buscan no solo organizar el trabajo de funcionarios y agentes involucrados en un evento crítico, sino también garantizar una respuesta adecuada para los familiares de las víctimas. Entre las medidas se destaca la creación de un comité de crisis orientado a centralizar recursos, decisiones y comunicaciones ante cualquier emergencia de magnitud.
La Corte Suprema apunta a optimizar la respuesta del sistema judicial y de los organismos de emergencia ante escenarios de catástrofe, incorporando tecnología, capacitación y protocolos unificados para proteger a las víctimas y a sus familias.
Con este simulacro en Comodoro Py, el máximo tribunal ratifica su intención de ajustar y perfeccionar los mecanismos de actuación frente a situaciones extremas, en un contexto donde la coordinación entre jurisdicciones y la planificación previa se vuelven claves para salvar vidas y brindar respuestas rápidas y eficaces a la sociedad.

