La bronca del Monumental marcó el cierre del semestre de River

La noche en el estadio Monumental dejó una postal inesperada: pese al triunfo por 3-0 ante Blooming de Bolivia, por la última fecha del grupo H de la Copa Sudamericana 2026, la hinchada de River despidió el primer tiempo con silbidos e impaciencia. El mensaje fue claro: el semestre no convenció y el malestar apunta, sobre todo, al plantel profesional.
En un marco menos multitudinario que el habitual, el público “millonario” hizo sentir su descontento al descanso, luego de un primer tiempo chato, sin goles ni situaciones claras. Cada pase intrascendente hacia los costados o hacia atrás despertó murmurros en las tribunas, que esta vez se mostraron mucho más frías que en otras noches coperas.
Según pudo reconstruirse, el enojo está vinculado a una serie de golpes deportivos que marcaron la primera parte del año: River perdió el Superclásico, se le escapó la final del Torneo Apertura 2026 en los últimos minutos y dejó la sensación de estar lejos de su mejor versión futbolística. Todo eso, sumado a rendimientos individuales irregulares, abonó el clima de poca paciencia.
Un semestre con cambios de técnico y plantel desbalanceado
La temporada comenzó bajo la conducción de Marcelo Gallardo y culminó con Eduardo “Chacho” Coudet al frente del equipo. El recambio en el banco de suplentes no alcanzó para encarrilar el funcionamiento y el hincha apuntó más a los jugadores que a los entrenadores, a quienes considera condicionados por un plantel desbalanceado.
En varios tramos de la competencia, Coudet se vio obligado a recurrir a juveniles con escaso rodaje en Primera División, debido a lesiones, suspensiones y a la falta de variantes en algunos puestos clave. Esta situación alimentó la sensación de un plantel corto y con demasiada presión sobre los futbolistas de mayor experiencia, que fueron los principales destinatarios de los silbidos al abandonar la cancha tras la primera mitad.
Triunfo, clasificación y un mensaje de la gente para lo que viene
- Victoria 3-0 ante Blooming y primer puesto asegurado en el grupo H de la Sudamericana.
- Hinchada crítica pese al resultado, con silbidos al término del primer tiempo.
- Desaprobación de un semestre marcado por derrotas clave y bajo nivel de juego.
- Plantel señalado por su desbalance y por la falta de respuestas en momentos decisivos.
- Expectativa de cambios de nombres y de estilo de juego de cara a la segunda mitad del año.
Si bien el 3-0 final trajo alivio en términos de tabla, asegurando la clasificación a la siguiente instancia de la Copa Sudamericana y el primer lugar del grupo, no modificó el veredicto popular: la exigente hinchada de River reclama un salto de calidad inmediato.
De cara a la segunda parte del año, el club de Núñez tendrá el doble desafío de profundizar su camino continental y garantizar el boleto a la próxima Copa Libertadores. En ese escenario, se esperan movimientos en el mercado de pases y una revisión profunda del funcionamiento del equipo. La gente, mientras tanto, ya dejó en claro que no habrá demasiado margen de error.

