Una encuesta realizada entre el 1 y el 3 de junio sobre una muestra de 1200 casos en todo el país evidenció varios aspectos de una problemática compleja. Siete de cada diez mujeres sufrieron alguna situación de violencia de género en el último año y ocho de cada diez desconfían de la Justicia al actuar frente a estos casos. El estudio también mostró un amplio consenso respecto a la posibilidad de crear un registro público de ofensores sexuales en Argentina.

De la Redacción de EL NORTE
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En el mes que pone en agenda el reclamo colectivo por Ni Una Menos, una encuesta nacional realizada por la consultora Zuban Córdoba reveló que una mayoría de los argentinos consideran que el femicidio de Agostina Vega no fue un hecho aislado, sino la expresión de un problema estructural que atraviesa a la sociedad.
El relevamiento, realizado entre el 1 y el 3 de junio sobre una muestra de 1200 casos en todo el país, marcó que el 61,9 por ciento de los consultados cree que el crimen de la adolescente cordobesa de 14 años refleja una problemática generalizada de violencia contra las mujeres, mientras que el 35,4 por ciento opina lo contrario. En el desglose de respuestas por género, entre las mujeres, el 74,7 por ciento sostiene que el caso Agostina es una muestra de una problemática social más amplia, mientras que entre los hombres ese porcentaje desciende al 48,4 por ciento.
En lo que respecta a este caso en particular, tres de cada cuatro argentinos (75,9%) coincidieron en que el tratamiento por parte del Estado fue irresponsable. Cuando se preguntó directamente si el Estado respondió con seriedad y profesionalismo, el 82,2% dijo que no, al sumar a quienes eligieron “poco serio” (39,1%) y “nada serio” (43,1%). En cuanto a los medios de comunicación, el 58,6% opinó que la cobertura periodística del caso fue responsable.
La encuesta también indagó sobre la percepción general de la violencia contra las mujeres en la Argentina. El 72,2 por ciento de los entrevistados la definió como un problema estructural de la sociedad, frente a un 21,4 por ciento que la calificó como una sucesión de casos aislados. Apenas el 3,6 por ciento sostuvo que no se trata de un problema relevante.
Nuevamente, las diferencias entre varones y mujeres fueron significativas. Mientras el 84,2 por ciento de las mujeres señaló que se trata de una problemática estructural, entre los hombres ese porcentaje cayó al 60,1 por ciento. A su vez, casi uno de cada tres varones consultados consideró que se trata de episodios aislados.
El estudio también mostró un amplio consenso respecto a la posibilidad de crear un registro público de ofensores sexuales en Argentina. El 92,6 por ciento de los consultados se manifestó a favor de una medida de esas características, con niveles de apoyo superiores al 90 por ciento tanto entre mujeres como entre hombres.
BRECHA
La encuesta nacional pone en evidencia otras aristas de la cuestión: siete de cada diez mujeres sufrieron alguna situación de violencia de género en el último año, ocho de cada diez desconfían de la Justicia al actuar frente a estos casos, denunciar sigue costando más de lo que protege y casi el 100% de los encuestados conoce el “caso Agostina”.
En el espacio público, el 53,7% de los varones declaró no haber sufrido ninguna situación de inseguridad en el último año. Entre las mujeres, ese número cae al 29,2%. Es decir, siete de cada diez mujeres sí atravesaron alguna situación: acoso verbal (22,3%), contacto físico no deseado como persecución, exhibicionismo, manoseo (12,3%, casi el triple que entre varones).
En el ámbito laboral, el acoso verbal sexual afecta al 23,4% de las mujeres, exactamente el doble que a los hombres (11,6%). Y en el hogar, donde la violencia es más silenciosa y más difícil de visibilizar, la brecha también es clara. Mientras el 78% de los varones no sufrió ninguna de las situaciones consultadas (amenazas, humillaciones, control económico, uso de la fuerza, imposición de actos sexuales), entre las mujeres ese porcentaje baja al 64,2%, lo que da cuenta de que un 35,8% sí los vivió.
DESCONFIANZA EN LA JUSTICIA
Por otra parte, la desconfianza en fiscalías y tribunales al actuar frente a casos de violencia de género alcanzó el 80,4%, en tanto que más de seis de cada diez encuestados eligieron directamente la opción de “mucha desconfianza”.
Además, el 71,2% cree que jueces y fiscales no cuentan con la formación adecuada en perspectiva de género, aun cuando existen medidas como la capacitación obligatoria, la reforma del sistema y la rendición de cuentas.
El 68% desconfía de la actuación de la policía.
DENUNCIAS Y RESPONSABILIDADES
A esto se suma que el 69,7% de los encuestados cree que las víctimas enfrentan estigmatización y desconfianza social cuando deciden denunciar. Y acá la brecha de género también aparece: lo perciben el 78,8% de las mujeres y el 60,2% de los varones. Ellas no solo sufren más, sino que, además, conocen mejor el precio social de animarse a hablar.
Las personas encuestadas señalaron al Estado (26,9%) y a la Justicia (22,8%) como los principales responsables de prevenir la violencia de género, por encima de las familias (20,6%), el sistema educativo (11,6%) y la sociedad civil (6%).
El 84,5% pide que la Alerta Sofía (un sistema de búsqueda y alerta temprana para personas desaparecidas en Argentina) se active de manera inmediata ante casos de desaparición. Entre las mujeres, el número asciende al 91,4%; entre los varones, al 77,6%.

