La Cámara Argentina del Acero advirtió que la creciente presión de las importaciones, en particular las de origen chino, “profundiza la competencia sobre la producción nacional”. La entidad reveló que en junio la producción de acero crudo tuvo una caída del 13,3% respecto de mayo, mientras que la de laminados cayó 1,2 puntos en el mismo periodo.

De la redacción de EL NORTE
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Con un total de 346.300 toneladas, la producción de acero crudo tuvo una caída del 13,3% en junio respecto de mayo último y un crecimiento del 8,2% comparado con el mismo mes del año anterior. Comparados los primeros seis meses del año con el mismo período del año anterior, el crecimiento fue del 9,9%. Así lo indicó la Cámara Argentina del Acero, entidad que volvió a advertir por la presión que ejercen sobre el sector las importaciones, especialmente las de origen chino.
Por su parte, la producción de laminados (planos y no planos) fue de 321.900 toneladas, tuvo una caída del 1,2% respecto de mayo último y muestra un alza del 22,6% interanual. Comparados los primeros seis meses del año con el mismo período del año anterior, la caída fue del 6,1%.
“La actividad continúa sostenida principalmente por los proyectos vinculados a la energía y la infraestructura logística, mientras que la maquinaria agrícola y el transporte muestran un desempeño relativamente estable. En contraste, sectores como la construcción, la industria automotriz, la línea blanca y los envases continúan afectados por un consumo debilitado, además de otras dinámicas específicas de cada industria”, indicaron desde la Cámara que integran las siderúrgicas Ternium, Tenaris, Acindar, Gerdau y Acerbrag.
“A este escenario se suma la creciente presión de las importaciones, tanto de productos de acero como de bienes manufacturados, en particular de origen chino, que profundiza la competencia sobre la producción nacional y afecta el desarrollo de la cadena de valor local”, advirtieron los industriales siderúrgicos.
Sectores demandantes
El reporte de la Cámara incluyó apartados referidos a la actualidad que atraviesan los principales sectores demandantes de acero. “El sector de la construcción continúa mostrando variaciones mensuales sin consolidar una tendencia clara. La actividad se concentra en obras privadas pequeñas en etapas iniciales, con poca intensidad en el uso de estructuras de acero complejas. El despacho de cemento tuvo en junio una caída del 0,8% y una variación interanual con una caída del 1,2%”, indicó el informe.
En cuanto al sector automotriz, observaron que la producción nacional de junio registró una baja del 1,9% respecto de mayo y un descenso del 13,6% con relación a igual mes del año pasado. Las ventas de vehículos aumentaron 6,9% respecto de mayo y descendieron un 13,2% interanual. Comparando 6 meses de 2026 con respecto al 2025 se registró una baja en producción del 18,3% según los datos de ADEFA.
Tras un primer trimestre positivo, el sector de la maquinaria agrícola “encendió alarmas” en mayo con una caída interanual del 16,8% en patentamientos de cosechadoras, tractores y pulverizadores. “La actividad mostró una baja del 13,6% respecto al mes mayo, lo que indica que el repunte estacional tras la muestra Expoagro perdió fuerza rápidamente”, advirtió la Cámara Argentina del Acero.
En tanto, rubros como línea blanca, envases de hojalata y tambores continúa siendo uno de los más golpeados por la coyuntura del mercado interno, operando con niveles de capacidad ociosa que rozan el 50% en varias plantas del país. “En línea blanca al ser bienes durables altamente dependientes del poder adquisitivo y de la disponibilidad de financiamiento a largo plazo, las ventas en mayo siguieron mostrando fuertes caídas interanuales”, evaluó el reporte.
Por último, el sector energético es el principal motor de la demanda. “El volumen de fracturas en Vaca Muerta mantiene niveles elevados y la saturación del parque de equipos de perforación y las ampliaciones de ductos (como Oldelval y VMOS) traccionan fuertemente el consumo de tubos sin costura y aceros especiales. Las perspectivas son muy favorables. Se espera que el lanzamiento de nuevos proyectos mantenga la demanda en buenos niveles. Sin embargo, preocupa el creciente impacto de las importaciones asiáticas de productos terminados en todos los sectores”, reportó la Cámara.

