Sexto día de la novena a María del Rosario de San Nicolás

Cerca de una nueva fecha mariana y en el sexto día de la novena a la Virgen, la intención del Santo Padre es: “Oremos para que la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa ayude a los jóvenes a ponerse en camino, dando testimonio del Evangelio con su propia vida”.

El Evangelio del día es según san Mateo 19,23-30

Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el reino de los cielos. La dificultad está en tener el corazón apegado a lo terreno y depositar toda la confianza en esto. El afán de prestigio, reconocimiento social y búsqueda del poder como un camino a la felicidad, dejando de lado a Dios y al prójimo. La dificultad esta en buscarse a sí mismo y tener lo terreno como un fin, y no considerarlo un medio para ser mejor persona, solidaria, caritativa para con el prójimo y así alcanzar el fin que es Dios y la vida eterna. “Dios que te ha creado sin ti, no te salvará sin ti” (san Agustín). Necesitamos poner de nuestra parte un corazón humilde, desprendido y generoso para recibir la Salvación que Cristo nos trajo. San Pablo afirma: “Al final cada uno cosechará lo que ha sembrado.” (Gálatas 6, 7)

Para los hombres, esto es imposible, pero para Dios todo es posible. En esto entendemos que Cristo sobre todo quiere anunciar la gratuidad de la salvación; lo cual, ciertamente implica que, en la medida en que alguien se considere salvado, por el hecho de tener riquezas y poder, por ejemplo; más difícil hace su propia entrada en la lógica de la gracia. Dios nos muestra que quien cree en Él todo lo puede y todo lo logra. Por eso ¿quién podrá salvarse? también es para que nos examinemos: ¿Nos despojamos por completo ante Dios? ¿Qué me puede tener apegando a mí mismo, a lo material, al mundo? Que no seamos cristianos con un espíritu de mundanidad, sino con el espíritu de Dios en nuestras vidas.
Quien ha dejado todo por Cristo y lo sigue no solo recibirá la plenitud de la vida, sino también una recompensa en la vida presente, mucho mejor de lo que pudiera imaginar, es decir, cien veces más. ¿Vos experimentás estas bendiciones en tu vida por seguir a Cristo?
Jesús te propone no ser esclavo de lujos ni posesiones, hacer el bien a los más necesitados y que tu esperanza y tu fuerza siempre estén puestas en Dios.

¡¡María del Rosario de San Nicolás, ruega por nosotros!!!

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -