El costo de los servicios se dispara por encima de la inflación

NewsITe
El costo de los servicios públicos para una familia promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a pegar un salto en junio. De acuerdo con un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), un hogar sin subsidios destinó en el sexto mes del año $282.758 para cubrir gastos de energía, transporte y agua potable, un 10,1% más que en mayo.
La cifra confirma una tendencia que preocupa a especialistas y usuarios: la canasta de servicios públicos crece muy por encima de la inflación. Según el estudio, el alza interanual de junio fue del 54%, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mismo período se estima en torno del 34%. En otras palabras, los servicios básicos aumentan 20 puntos porcentuales por encima del nivel general de precios.
El IIEP atribuye la suba a la combinación de dos factores: nuevos incrementos tarifarios en todos los rubros y el mayor consumo energético típico de los meses fríos. “El componente más relevante es el gas”, advierte el informe, que analiza en detalle la dinámica de cada servicio en el AMBA.
Gas, luz, transporte y agua: cómo se compone la suba
En el caso del gas natural, el estudio señala que en junio el cargo fijo aumentó 4,4% y el cargo variable 2,2%. A esto se suma el impacto de la estacionalidad: al comenzar el pico de consumo invernal, los hogares utilizan más calefacción. El resultado de ambas variables es un salto del 23,4% en la factura mensual para usuarios sin subsidios.
La energía eléctrica también mostró un incremento relevante. Con un consumo en alza por el invierno y un ajuste tarifario del 4,7% en el cargo fijo y 1,6% en el variable, el gasto eléctrico para un hogar promedio del AMBA se encareció 14,8% respecto de mayo.
El transporte público aparece como uno de los motores centrales del aumento. Las líneas de colectivos que circulan dentro de la Ciudad de Buenos Aires registraron una actualización de 4,6%, producto de la fórmula de indexación que combina el IPC de abril (2,6%) más un 2% adicional. Las líneas interjurisdiccionales, que ya habían subido 7,7% en abril, volvieron a aumentar 7,1% en junio. En conjunto, el gasto en transporte de las familias se incrementó 5,7% mensual.
En el caso del agua potable, el informe menciona la convergencia de tres elementos: un ajuste de tarifa, un día menos de consumo por tratarse de un mes de 30 días y un cambio en el componente variable del 3,5%, con un nuevo tope de aumento mensual del 3% vigente desde mayo (antes era del 4%). Así, el gasto en agua subió 0,2% frente a mayo, siendo el rubro de menor variación mensual.
Impacto en los salarios y evolución desde la asunción de Milei
En la comparación interanual por servicio, el transporte se lleva el podio. De acuerdo con el Observatorio, la factura de este rubro se incrementó 75% contra junio de 2025, por encima del IPC estimado. En tanto, el gasto en agua creció 48%, la energía eléctrica 43% y el gas natural 37% en el mismo período.
Si se amplía la mirada al inicio de la actual gestión nacional, el salto es todavía más marcado. Desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un incremento del 919%, mientras que el nivel general de precios lo hizo en 236%. El desfasaje evidencia el fuerte reacomodamiento de tarifas aplicado en estos años.
El estudio también calcula cuánto pesan los servicios públicos en el bolsillo. En junio, la canasta del AMBA representó el 15% del salario promedio registrado estimado para ese mes, que se ubicó en $1.919.353. Es decir, con un sueldo medio se pueden pagar hoy 6,8 canastas de servicios públicos, cuando en junio de 2025 alcanzaba para unas 8, lo que refleja una pérdida de poder adquisitivo en términos de servicios esenciales.
Dentro de la canasta, el transporte absorbe el 41% del ingreso destinado a servicios públicos, por lo que se consolida como el rubro de mayor peso sobre los presupuestos familiares. El informe precisa además que, en promedio, las tarifas que pagan los hogares del AMBA cubren el 58% de los costos reales y el 42% restante es afrontado por el Estado vía subsidios, aunque ese porcentaje varía según el tipo de servicio y el nivel de ingreso de cada hogar.
“La suba de tarifas y la menor cobertura de subsidios reconfiguran la estructura de gastos de los hogares del AMBA, con un peso creciente de los servicios públicos sobre los salarios”, concluye el análisis del IIEP.
En este contexto, especialistas advierten que la evolución de los próximos meses dependerá tanto de la política tarifaria del Gobierno como de la dinámica inflacionaria y de la recuperación de los ingresos reales, en un escenario donde los servicios ya se ubican claramente por encima del promedio de los precios de la economía.

