El niño de 8 años continúa en terapia intensiva

NewsITe
Bastián Jerez, el niño de 8 años que permanece internado en terapia intensiva luego del grave accidente vial ocurrido en la ciudad balnearia de Pinamar, fue sometido a su séptima intervención quirúrgica a casi un mes del choque entre un vehículo UTV y una camioneta Volkswagen Amarok.
De acuerdo con el último parte médico difundido por el centro de salud y al que accedió Noticias Argentinas, los profesionales realizaron el reemplazo de la válvula de derivación externa por una válvula de derivación ventrículo-pleural, un dispositivo que permite redirigir el líquido cefalorraquídeo para aliviar la presión en el sistema nervioso central.
La cirugía tuvo como objetivo optimizar el manejo del drenaje del líquido cefalorraquídeo, una variable clave en pacientes con lesiones neurológicas graves. Este tipo de intervenciones requiere un seguimiento permanente del equipo médico, ya que cualquier cambio en la presión intracraneana puede repercutir de forma inmediata en el estado general del paciente.
El accidente que sufrió Bastián se produjo durante el verano en Pinamar, en el marco de actividades recreativas con vehículos UTV, muy utilizados en zonas de médanos y circuitos off road. Por causas que aún son materia de investigación, el rodado impactó con una camioneta Volkswagen Amarok, provocando fuertes lesiones en el niño y dejando una secuela clínica que aún demanda cuidados intensivos y múltiples intervenciones.
Estado actual y complejidad del cuadro médico
Si bien el parte médico no detalla la evolución día a día, el hecho de que se hayan realizado ya siete cirugías da cuenta de la complejidad del cuadro y de la necesidad de ajustar de manera constante el tratamiento neurológico. La colocación de una derivación ventrículo-pleural es un recurso utilizado cuando otras vías de drenaje presentan dificultades o no resultan suficientes para estabilizar al paciente.
- El niño permanece internado en una unidad de terapia intensiva pediátrica.
- Requiere monitoreo neurológico estricto y control permanente del drenaje.
- La derivación ventrículo-pleural ayuda a conducir el líquido hacia la cavidad pleural.
Fuentes médicas explican que, en este tipo de cuadros, el pronóstico suele depender de múltiples factores: la respuesta del organismo a cada cirugía, la ausencia de infecciones asociadas, la correcta función de la válvula y la estabilidad hemodinámica del paciente. Cada procedimiento busca mejorar su calidad de vida y evitar complicaciones adicionales.
La intervención se efectuó “para optimizar el manejo del drenaje del líquido cefalorraquídeo”, según informó el parte médico conocido en las últimas horas.
Mientras continúa la internación y la familia acompaña el proceso de recuperación, el caso de Bastián vuelve a poner en agenda la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y la regulación en el uso de vehículos recreativos como los UTV en zonas turísticas, especialmente cuando hay menores de edad involucrados.

