Senado avanza con suba de cortes de bioetanol y biodiésel

El Senado acelera la reforma de la ley de biocombustibles

Sesión del Senado por la ley de biocombustibles

NewsITe

El Senado de la Nación retomó este martes el debate del proyecto que modifica la ley de biocombustibles y que prevé elevar, en el plazo de un año desde su sanción, los cortes obligatorios de bioetanol en las naftas del 12% al 15% y de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%. La iniciativa apunta a dar previsibilidad al sector, ordenar el mercado y, al mismo tiempo, abrir gradualmente la competencia.

El tratamiento en comisión se destrabó luego de intensas negociaciones entre el oficialismo libertario y sus aliados, principalmente legisladores de provincias productoras del centro del país, preocupados por el rol de las pequeñas y medianas empresas (pymes) del biodiésel. Estas firmas reclamaban garantías para sostener su participación en un negocio clave para economías regionales y cadenas agroindustriales.

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Actualmente, las pymes aspiran a mantener su participación del 7,5% del mercado, mientras que el esquema original contemplaba una reducción gradual a partir de 2029, con un piso de apenas 3% hacia 2031 y una apertura casi total desde 2032. Ese cronograma generó resistencia en distritos con fuerte peso de plantas no integradas, es decir, aquellas que no forman parte de toda la cadena de producción.

Nuevo esquema para pymes y transición hasta 2036

El acuerdo alcanzado introduce cambios clave: para las empresas no integradas se fija ahora un piso mínimo del 4% del mercado asegurado desde el 1° de enero de 2031 y hasta 2036. De este modo, se atenúa la caída prevista y se extiende el período de transición, con la promesa de un proceso menos abrupto hacia un mercado más competitivo.

En paralelo, el proyecto divide al sector en dos segmentos: compañías integradas —que participan en distintas etapas de la cadena productiva— y no integradas. Cuando el corte obligatorio de biodiésel llegue al 10%, estas últimas concentrarán el 6,5% del mercado total, manteniendo una porción relevante en la oferta de combustible mezclado.

La presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royon, defendió el dictamen al señalar que la propuesta “busca preservar y dar previsibilidad a las capacidades productivas existentes, pero al mismo tiempo crear una transición hacia un marco más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías”.

“Este dictamen no solo aumenta los cortes del bioetanol y del biodiésel, sino que también regula cómo se abastecen esos cortes y cómo se comercializan estos productos, es decir, cómo se garantiza una transición ordenada”, subrayó Royon.

La senadora destacó además que, en el caso del biodiésel, se establece un período de transición hasta 2036, con una reducción progresiva de la porción reservada a empresas no integradas, pero sin eliminarla por completo, lo que responde a un reclamo recurrente de las provincias productoras.

Bioetanol: mayor demanda para caña y maíz

Para el bioetanol, el texto mantiene durante un año el corte actual del 12% y luego prevé un incremento escalonado hasta alcanzar el 15%. A lo largo de la vigencia de la ley se preservan los porcentajes por tipo de materia prima: 6% para el bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar y 6% para el producido a base de maíz, sosteniendo así el equilibrio entre las principales regiones productoras.

En provincias como Tucumán, donde la industria azucarera es uno de los motores de la economía, el aumento del corte abre la posibilidad de una mayor demanda de bioetanol. Sin embargo, especialistas advierten que el impacto concreto dependerá de la forma en que se distribuyan los volúmenes entre los distintos operadores y de las reglas que termine fijando la autoridad de aplicación.

Biodiésel: nuevos cortes y excepciones al uso obligatorio

El proyecto establece que todo combustible líquido clasificado como gasoil o diésel oil comercializado en el país deberá contener, como mínimo, una mezcla obligatoria del 7,5% de biodiésel en volumen sobre el producto final. Doce meses después de la sanción de la ley, ese porcentaje se elevará al 10%, en línea con los objetivos de diversificación de la matriz energética y reducción de emisiones.

La autoridad de aplicación —que se prevé será la Secretaría o el organismo nacional competente en materia de energía— podrá modificar de manera excepcional y mediante resolución fundada el porcentaje obligatorio de corte, cuando deba asegurar el abastecimiento ante situaciones comprobadas de escasez, problemas técnicos o cuestiones de calidad que afecten el mercado interno.

El texto también define una serie de excepciones al uso obligatorio del biodiésel. Quedarán exentos de la mezcla el gasoil o diésel oil destinado a embarcaciones fluviales y marítimas, la actividad minera, combustibles de primer llenado, gasoil antártico, formulación de lodos de perforación en yacimientos, centrales eléctricas y zonas frías patagónicas, además de otras que pueda incorporar la autoridad competente mediante acto fundado.

Con este esquema, el Senado busca equilibrar las demandas de las provincias productoras, promover inversiones en biocombustibles y acompañar una transición energética gradual, mientras continúa el debate político en torno al modelo de desarrollo del sector y su impacto en los precios de los combustibles.

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