El fin de semana largo movilizó a más de 2,8 millones de personas en Argentina, con un impacto económico de más de $808 mil millones. Sin embargo, el consumo mostró una caída interanual en términos reales y consolidó un perfil de turista más austero.

El fin de semana largo de Semana Santa dejó un balance mixto para el turismo en Argentina. Si bien creció la cantidad de viajeros en comparación con el año anterior, el gasto registró una caída en términos reales, lo que evidencia un cambio en los hábitos de consumo.
De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 2.852.256 turistas se movilizaron por distintos puntos del país, lo que representó un incremento del 5,6% respecto al mismo período de 2025. En términos económicos, el impacto total alcanzó los $808.198 millones, considerando gastos en alojamiento, transporte, alimentos, recreación y compras.
Sin embargo, al descontar la inflación, el gasto total registró una caída del 18,9% interanual. Este dato refleja un comportamiento más moderado por parte de los turistas, en un contexto económico que condiciona las decisiones de consumo.
El gasto promedio diario por persona se ubicó en $108.982, con una baja real del 8,4% frente al año anterior. A su vez, la estadía promedio fue de 2,6 noches, lo que representó una caída del 16,1% respecto a 2025. Estos indicadores consolidan la tendencia hacia escapadas más cortas.

Desde CAME señalaron que este comportamiento responde a un turista “más prudente”, que prioriza el control del gasto y opta por alternativas más accesibles o actividades gratuitas. En este escenario, influyen tanto el costo del transporte como la situación económica general.
Destinos elegidos y dispersión del turismo interno
En cuanto a los destinos, se registró una amplia dispersión territorial. Los polos tradicionales mantuvieron altos niveles de ocupación, entre ellos San Carlos de Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires.
Al mismo tiempo, crecieron opciones emergentes y destinos del interior con propuestas más accesibles. Se destacó un fuerte movimiento en el norte argentino, especialmente en provincias como Jujuy, Tucumán y Salta, impulsado por la agenda religiosa y cultural característica de estas fechas.
También sobresalieron destinos de naturaleza como Misiones, la cordillera neuquina y localidades de la provincia de Buenos Aires como Tandil.
El costo del viaje y la tendencia anual
Otro dato relevante es el costo del turismo. Una familia tipo necesitó en promedio más de $1,1 millones para viajar dentro del país durante Semana Santa, lo que equivale a cerca del 69% de un salario medio.
En lo que va del año, ya se registraron tres fines de semana largos, durante los cuales viajaron más de 6,8 millones de turistas y se generó un gasto total de $2,04 billones. Este panorama confirma que el turismo interno se mantiene activo, aunque con señales claras de ajuste en el consumo.

