El consumo masivo cayó un 10,6%, acumulando 13 meses consecutivos en baja bajo la gestión de Javier Milei. La contracción se reflejó tanto en supermercados como en comercios de cercanía, con una fuerte disminución en la venta de alimentos y bebidas. Mientras las cifras muestran el impacto de la crisis económica, el Gobierno se enfoca en destacar el superávit fiscal logrado a costa de severos recortes en subsidios y programas sociales.

El consumo masivo cayó un 10,6% interanual en enero, sumando 13 meses consecutivos en baja desde la asunción del presidente Javier Milei. A pesar de que el Gobierno celebra la desaceleración de la inflación, la mejora en los precios no se ha traducido en un aumento del nivel de compras.
Según la consultora Scentia, la caída en los supermercados de cadena fue del 7,2% interanual, marcando un retroceso en un sector que ya había mostrado una baja del 8,3% en enero de 2024 tras la megadevaluación implementada por la administración libertaria. La caída en las ventas fue del 6,3% en el interior del país y del 8,4% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), mientras que en autoservicios independientes y comercios de cercanía la baja fue del 13,5%, con una merma del 11,6% en el interior y del 17,1% en el AMBA.
Las categorías más afectadas fueron bebidas alcohólicas (-19,3%), productos impulsivos (-17,4%), bebidas sin alcohol (-16,8%) y artículos de desayuno y merienda (-9,8%). También se registraron bajas en higiene y cosmética (-8,2%), limpieza del hogar y ropa (-7,9%), alimentación (-5,4%) y productos perecederos (-1,1%).
Ventas PyMes en caída junto al consumo de carne
En paralelo, las ventas minoristas de las pymes cayeron un 0,5% en comparación con diciembre, según el último Índice de Ventas Minoristas (IVM) Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que relevó 1.212 comercios en todo el país. Aunque el sector empresarial destacó una leve estabilidad en los precios, la mayoría coincidió en que las ventas continúan por debajo de lo esperado.
El consumo de carne también mostró un derrumbe, cayendo un 3,2% interanual en enero, alcanzando el nivel más bajo de las últimas tres décadas, según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra). El consumo por habitante se ubicó en 47 kilos anuales, un 8,1% inferior al promedio de hace un año.
Destacar el superávit fiscal
Frente a estos indicadores, el ministro de Economía, Luis Caputo, optó por destacar el superávit fiscal obtenido en enero, que alcanzó los $2,4 billones en términos primarios y casi $600.000 millones en términos financieros. Sin embargo, este resultado se logró gracias a fuertes recortes en programas sociales (-31,1%), subsidios al transporte (-23,9%) y otras funciones (-18%), según el informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP). Además, el gasto total de la Administración Nacional cayó un 14,2% en términos reales.
Con una economía en plena contracción y un marcado retroceso en el consumo, el Gobierno enfrenta el desafío de revertir la crisis interna que ha generado con su propia política de ajuste. La incertidumbre sobre cómo logrará salir de esta doble crisis económica y de percepción pública sigue abierta.

