Hidrovía: el consenso entre el sector portuario y la industria por las tarifas acelera la nueva licitación

En la mesa técnica realizada en Zárate, sector agroexportador e industrial han coincidido en exigir un dragado de 40 pies hasta Timbúes y en mantener el esquema de peajes por secciones.

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La reunión de la mesa técnica de la Hidrovía realizada en Zárate el miércoles 19, convocada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación que conduce Iñaki Arreseygor, dejó dos definiciones centrales de cara a la nueva licitación por dragado y balizamiento que se abrirá tras las elecciones de octubre.

Por un lado, se acordó exigir un dragado de 40 pies de profundidad —equivalentes a 12,19 metros— para garantizar la navegabilidad de buques y convoyes de barcazas hasta el tramo que finaliza en Timbúes, en el Gran Rosario. Por otro, se alcanzó un consenso histórico en torno al esquema de tarifas, que se mantendrá basado en secciones y no en tramos recorridos, como pretendían las terminales de Buenos Aires.

Exigencia de mayor calado

El pedido de 40 pies fue respaldado por la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y Ciara-CEC. El objetivo es asegurar operaciones eficientes para la exportación de granos y derivados, con una profundidad suficiente para optimizar cargas y evitar riesgos de encalladura.

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Los sectores industriales plantearon aspiraciones más ambiciosas, al señalar la conveniencia de llegar a 44 pies para permitir el ingreso de buques Panamax, con esloras de hasta 294 metros y mangas de 32,2 metros. Sin embargo, por ahora el consenso se materializó en los 40 pies, a la espera de los estudios ambientales que determinen la viabilidad de ese trabajo.

Acuerdo por el esquema de peajes

El debate sobre las tarifas venía enfrentando a las terminales portuarias. Mientras las del eje Santa Fe-Rosario-Zárate-Campana defendían el esquema histórico de cobro por secciones, Exolgan en Dock Sud y TRP en el Puerto de Buenos Aires impulsaban un sistema ajustado al trayecto recorrido.

La propuesta porteña hubiera reducido costos a las terminales más próximas a la desembocadura atlántica, pero restado competitividad a los puertos río arriba, claves para el complejo agroexportador rosarino. Finalmente, se mantuvo el modelo por secciones con un tope de cálculo basado en el calado y la capacidad de carga de los buques.

La fórmula acordada establece un máximo de 32.000 toneladas de registro neto para el cálculo del peaje. Los buques con menor capacidad continuarán bajo la fórmula habitual sin topes, lo que preserva la equidad en el sistema.

Con este consenso, los principales actores de la Hidrovía dieron un paso clave hacia la definición de los pliegos de licitación, en un proceso que marcará el futuro de la principal vía de exportación del país.

Nota: Antionio D’Eramo (NA)

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