El secretario general de la ONU exigió respeto a civiles, médicos y periodistas; Egipto, la Liga Árabe, Irán y Portugal también repudiaron la ofensiva.

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente la muerte de palestinos en los ataques israelíes contra el Hospital Nasser en Khan Younis, Gaza. Entre las víctimas se encontraban civiles, personal médico y periodistas.
“Estos horrendos asesinatos ponen de relieve los riesgos extremos que enfrentan médicos y periodistas en este brutal conflicto”, afirmó su portavoz Stéphane Dujarric. Guterres reclamó una investigación rápida e imparcial y recordó que el derecho internacional protege a los civiles.
Repercusiones internacionales y voces regionales
La Liga Árabe y Egipto calificaron el ataque como parte de “una serie incesante de masacres” y de “flagrantes violaciones al derecho internacional humanitario”. Irán denunció un “crimen de guerra” y acusó a Israel de perpetrar un “genocidio” contra el pueblo palestino.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Portugal también repudió la ofensiva, al considerarla “inaceptable”, y reclamó la protección incondicional de civiles, periodistas y personal sanitario, además de un alto el fuego inmediato en Gaza.
La respuesta de Israel
El primer ministro Benjamin Netanyahu describió el hecho como un “trágico accidente” y aseguró que se investiga lo sucedido. Un portavoz militar indicó que el ejército “no ataca intencionalmente a civiles” y responsabilizó a Hamás por las condiciones de combate.
Medios israelíes reportaron que el ataque fue ejecutado por un tanque contra una cámara del hospital presuntamente utilizada por Hamás para monitorear movimientos militares. Mientras tanto, periodistas locales continúan informando desde Gaza pese a las restricciones.
Según autoridades sanitarias del enclave, desde el inicio del conflicto murieron al menos 62.744 personas por fuego israelí, incluyendo 273 periodistas. Guterres reiteró su pedido de alto el fuego inmediato, acceso humanitario sin restricciones y la liberación de rehenes.

