Se recupera el menor de 11 años herido el domingo al quedar en medio de una balacera

“QUIERO CREER QUE LO VAN A AGARRAR”

Cuando todavía sigue abierta la herida por el crimen de Noah Romero, de apenas tres años, ocurrido en octubre, otro menor resultó herido en un hecho similar. La víctima de 11 años recibió un balazo durante una disputa vecinal cuando se encontraba en la puerta de su casa en el barrio Asonia. Su abuelo, en diálogo con EL NORTE, manifestó que “se salvó por milagro, alcanzó a correrse y la bala no le dio de lleno; era una 9 mm”.

De la redacción de EL NORTE
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Nuevamente, la crónica policial de la ciudad escribe en sus páginas un hecho violento, donde un niño es víctima involuntaria de un conflicto entre mayores que dirimen diferencias “a los tiros”. En octubre pasado, en un hecho de similares características, Noah Romero, de solo tres años, murió al ser alcanzado por un proyectil cuando jugaba en la puerta frente a su vivienda del barrio San Francisco.

En este caso, ocurrido el pasado domingo en horas de la tarde, un menor de apenas 11 años, quien se recupera favorablemente en el Hospital San Felipe, recibió el impacto de un arma 9 mm al quedar en medio de una disputa entre dos hombres cuando se encontraba sentado en la vereda de su casa. Alcanzó a ver al atacante cuando este apuntaba e instintivamente esquivó el disparo, por lo que la bala ingresó por la espalda y salió por el hombro sin afectar órganos vitales.

El caso se conoció cuando un hombre de 36 años, padre de la víctima, ingresó a la guardia del hospital llevando a su hijo herido. Relató que un sujeto desconocido, a bordo de una moto, efectuó tres disparos de arma de fuego en la esquina de Soler y Reynoso, provocando uno de ellos lesiones en la espalda del menor. Los médicos comprobaron que, afortunadamente, las heridas no ponían en riesgo su vida. De todas formas, permanece internado en el centro de salud. Por el hecho, aún no hay detenidos. Interviene la Comisaría Tercera e instruye la causa, en principio por “abuso de armas”, la UFI N° 14.

El abuelo del niño herido dialogó con EL NORTE, informó sobre su estado de salud, relató los hechos y pidió que identifiquen y detengan al autor del disparo.

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Los hechos

En cuanto a lo sucedido ese día, el abuelo del chico herido relató: “Era más o menos la una y media de la tarde. Mi nieto estaba sentado en el cordón de la vereda y mi hijo de pie, apoyado en la reja en la puerta de la casa. A poca distancia de donde estaban ellos, en la calle, vieron que se encontraba un muchacho y que una moto que venía de frente por Soler se le acercó y paró. El que iba en esa moto le dijo algunas cosas y empezaron a discutir. Cuando se iba, le gritó que iba a buscar un fierro y le iba a pegar un tiro. El que estaba parado no dijo nada y se quedó ahí. Mi esposa salió y le pidió que se fuera porque si el otro volvía armado, podía pasar algo. De pronto el de la moto volvió con un arma en la mano, gritó algo y se escuchó el disparo. Mi nieto, que estaba sentado, alcanzó a verlo cuando apuntaba desde más o menos unos 40 metros y atinó a tirarse para el costado. Esto lo salvó de que el tiro no le diera de lleno. Le pegó en la espalda y salió por el hombro; fue un milagro, podría haberlo matado”.

Sobre el estado de salud de su nieto informó: “Se encuentra bien, gracias a Dios. Hace un rato vine del hospital, pude verlo, hablar con él. Es el mayor de cuatro hermanos; la más chiquita nació hace poco. Lo atendieron muy bien, estamos muy agradecidos. Enseguida le hicieron todos los estudios; si todo sigue así, ya le dan el alta. Tuvimos suerte, hace unos meses murió un nene de tres años (Noah Romero) en un hecho parecido. No hay quien los pare a estos delincuentes”.

Respecto de las personas en disputa, aseguró no conocerlos y pidió que detengan a quien hirió a su nieto. “Está todo en manos de la Justicia, vamos a seguir confiando, quiero creer que lo van a agarrar, tiene que pagar por lo que hizo. Somos gente trabajadora; mi hijo trabaja en una empresa dentro de Siderar y mi nuera en servicio doméstico. Hace más de 50 años que nuestra familia vive en el barrio y jamás tuvimos problemas con nadie, ni mis hijos ni yo, nunca. Pero ahora cualquiera anda armado y tira”.

El crimen de Noah Romero sucedió en octubre de 2024 en el barrio San Francisco. El nene de 3 años recibió un disparo de arma de fuego que impactó en su pecho, provocándole una herida mortal. Aunque fue trasladado rápidamente al nosocomio local, falleció poco después de su ingreso. Dos sujetos, después identificados como Leonel “Patón” y David “Tin” Gaetán, quienes circulaban a bordo de una motocicleta, efectuaron varios disparos contra un hombre de 37 años identificado como Marcos Pino, quien también fue ingresado al centro de salud. Uno de esos proyectiles alcanzó al niño que jugaba en la vereda, provocándole la muerte.

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