Juicio por la muerte de Maradona: regreso al banquillo
NewsITe
Tras casi un año de interrupción por el documental de la exjueza Julieta Makintach, el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó en los tribunales de San Isidro. La primera jornada estuvo marcada por los alegatos de apertura, la presencia de la familia del astro, fuertes cruces entre las partes y el reclamo de justicia de los fanáticos que se acercaron hasta el lugar.
Al banquillo volvieron a sentarse los siete imputados por la atención médica que recibió el excapitán de la Selección argentina en su internación domiciliaria en Tigre: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora de la internación Nancy Edith Forlini, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna. Todos llegaron acompañados por sus defensores.
En la sala también dijeron presente Dalma, Gianinna y Jana Maradona, hijas del ídolo, junto con Verónica Ojeda, madre de Dieguito Fernando, y las hermanas Ana, Rita y Claudia. Estuvieron respaldadas por un nutrido equipo de abogados querellantes, entre ellos Fernando Burlando, Fabián Améndola y Mario Baudry, quienes volvieron a insistir en que la muerte del “Diez” fue consecuencia de una atención deficiente y negligente.
El Ministerio Público Fiscal, representado por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, mantiene la acusación de homicidio simple con dolo eventual, una figura que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión según el Código Penal. Afuera del edificio judicial, un grupo de admiradores de Maradona se concentró para exigir justicia y reclamar que se esclarezcan las responsabilidades por el fallecimiento ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Debate en la sala y límites a la transmisión del juicio
La jornada comenzó formalmente minutos después de las 10, cuando los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón verificaron los datos personales de los acusados y autorizaron a las partes a grabar audio de las audiencias, con la condición de no difundirlo a los medios. La defensa de Luque, representada por el abogado Francisco Oneto, reclamó que el debate se transmita en vivo, al considerar que la publicidad del proceso debe ser plena, pero el Tribunal rechazó el planteo.
Los magistrados sostuvieron la decisión previa de limitar la transmisión a tres instancias: la audiencia inicial, los alegatos de cierre y la lectura del veredicto, que se seguirán por el canal de YouTube de la Suprema Corte bonaerense. La postura fue respaldada por la Fiscalía y por las querellas, que coincidieron en la necesidad de evitar un “show mediático” y preservar el desarrollo del debate.
Acusaciones cruzadas en los alegatos de apertura
En su exposición, el fiscal Ferrari calificó al equipo médico que asistió a Maradona como un “grupo de improvisados” y señaló que existieron “múltiples alarmas” que no fueron atendidas. Afirmó que el exfutbolista “empezó a morir 12 horas antes” y habló de una “indiferencia criminal”, al adelantar que presentarán conversaciones telefónicas y otros registros que, según su postura, demostrarían graves omisiones en la atención.
Desde la querella, Fernando Burlando fue más allá y sostuvo que Maradona fue “asesinado” y que estuvo rodeado de personas que no pertenecían a su círculo íntimo histórico. Describió un cuadro en el que, entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, “jamás se escuchó el corazón” del paciente y reiteró que no había la aparatología mínima ni siquiera para un control básico, lo que definió como un “entorno diabólico”. Otros abogados querellantes, como Pablo Jurado y Félix Linfante, hablaron de una “crónica de una muerte anunciada” y de un deterioro de salud que, aseguran, era reversible.
Las defensas, en cambio, apuntaron a desvincular a sus asistidos de cualquier responsabilidad penal. Oneto anticipó que intentarán probar que Maradona murió por un infarto y no como consecuencia directa de la atención recibida. Otro defensor de Luque, Roberto Rallín, sorprendió al señalar que “si Diego estuviera vivo pediría que Luque no fuera condenado”, lo que generó visible malestar en Gianinna, presente en la sala.
El rol de cada profesional y los próximos pasos
El abogado Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, insistió en que el propio Maradona era “el encargado de su salud” y consideró agraviantes las acusaciones de que la psiquiatra habría “experimentado” con su cuerpo. Planteó que la causa de muerte fue una “arritmia ventricular izquierda” y no una cadena de fallas médicas concertadas. A su turno, los defensores de Díaz, Perroni, Forlini y Di Spagna buscaron minimizar la intervención de cada uno en el tramo final de la vida del exfutbolista, remarcando que vieron al paciente poco o nada, o que cumplían roles limitados en la estructura de la internación.
- La Fiscalía sostiene una acusación de homicidio simple con dolo eventual.
- Las querellas hablan de una muerte evitable y piden condenas ejemplares.
- Las defensas alegan falta de prueba y causas cardíacas preexistentes.
- El juicio seguirá con declaraciones de testigos citados por la Fiscalía.
“Fue la crónica de una muerte anunciada”, sostuvo uno de los abogados querellantes, al reclamar un veredicto condenatorio contra los profesionales que atendieron a Maradona.
Al cierre de la primera audiencia, los jueces ordenaron a las partes informar, con al menos 24 horas de anticipación, qué testigos comparecerán en cada jornada. La Fiscalía aceptó la pauta organizativa y la defensa de Cosachov consultó si su clienta podrá ausentarse en algunas audiencias, pedido que fue autorizado. Las declaraciones testimoniales comenzarán el próximo jueves y se espera que el proceso se extienda durante varios meses, mientras el país vuelve a posar la mirada sobre las circunstancias que rodearon la muerte del máximo ídolo del fútbol argentino.


