Tras confirmarse mediante una pericia psiquiátrica que Brenda Uliarte está en condiciones de ser juzgada, hoy prestarán declaración Leonardo Volpintesta, Miguel Ángel Riglos y Lucas Acevedo. Los tres trabajaban vendiendo algodones de azúcar junto a los imputados por el intento de asesinato a la expresidenta.

Tras nueve meses desde el inicio del juicio contra los acusados por el intento de asesinato de Cristina Kirchner, las audiencias continúan para determinar la responsabilidad de Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo. A pesar de varias interrupciones, este miércoles el debate se retoma en los tribunales de Comodoro Py con el testimonio de tres testigos clave.
Uno de ellos es Leonardo Volpintesta, un joven de 23 años que trabajaba vendiendo algodones de azúcar junto a los imputados. Días después del atentado fallido, Volpintesta se pronunció en los medios asegurando que su grupo “no es terrorista” y responsabilizó a la expresidenta por la crisis económica del país. Además, defendió a Nicolás Carrizo, señalado como partícipe secundario en el caso, destacando que era más un “líder” que un jefe.
También declararán Miguel Ángel Riglos y Lucas Nahuel Acevedo, miembros del grupo de WhatsApp “Los girosos”. Donde Sabag Montiel y Uliarte compartían conversaciones sobre salidas nocturnas, anime, música y política. Ambos, junto con Carrizo y Uliarte, fueron entrevistados en televisión horas después de la detención de Sabag Montiel. Pero la Justicia no ha encontrado pruebas que los vinculen directamente con el atentado. Sin embargo, la fiscalía los convocó para conocer su vínculo con los acusados y determinar si tenían conocimiento del plan.
El juicio se reanuda luego de dos semanas en las que se esperaban los resultados de pericias psiquiátricas a Brenda Uliarte. Su defensa solicitó que no fuera juzgada alegando que atravesaba una depresión severa, pero el informe médico concluyó que está en condiciones de enfrentar el proceso. Los especialistas señalaron que Uliarte no presenta síntomas de un trastorno mental que afecte su autonomía psíquica y descartaron que represente un riesgo inminente para sí misma o para terceros.
A pesar de estos resultados, los médicos recomendaron que la acusada continúe con su tratamiento de salud mental según lo considere su equipo médico. Con este informe, el juicio entra en su tramo final, a la espera de pericias informáticas y los alegatos de cierre.

