La crisis aprieta: fuerte suba de la mora financiera en hogares y empresas

NewsITe
La morosidad de familias y empresas con bancos y billeteras virtuales registró en mayo un salto preocupante y encendió nuevas alarmas sobre el impacto de la recesión y la pérdida de ingresos en los hogares argentinos. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de datos del Banco Central, muestra que la mora bancaria trepó al 7,6% y la vinculada a billeteras virtuales escaló al 29,6%.
El trabajo, titulado “Endeudamiento y mora en familias y empresas”, advierte que se trata de un deterioro persistente: se verifican 19 meses consecutivos de aumento en los incumplimientos desde octubre de 2024, cuando la morosidad bancaria general era de apenas 1,5%. El fenómeno refleja la dificultad creciente de las familias para hacer frente a cuotas de préstamos, tarjetas de crédito y financiamiento de consumo, en un contexto de salarios que corren por detrás de la inflación.
Según el CEPA, el mayor golpe se da en los hogares. La morosidad de las familias con el sistema bancario pasó, desde octubre de 2024, del 2,5% al 12,3%, mientras que en las empresas el indicador subió del 0,7% al 3%. Es decir, el peso del endeudamiento irregular recae claramente sobre los sectores de menores espaldas financieras, que dependen del crédito para llegar a fin de mes.
Tarjetas, personales y billeteras virtuales, en el centro del problema
El informe detalla que el incumplimiento de las familias se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito, que en conjunto explican el 73% del saldo irregular total a abril de 2026. La tasa de mora alcanzó el 12,5% en tarjetas y el 14,9% en préstamos personales, niveles que muestran un deterioro marcado del crédito al consumo tradicional.
La situación es aún más delicada en el universo de las billeteras virtuales, que en los últimos años se consolidaron como una vía extendida de acceso a préstamos de corto plazo. El CEPA advierte que la mora en esos productos saltó del 7,3% en noviembre de 2024 al 29,6% en mayo de 2026, superando incluso el pico observado durante la pandemia de COVID-19, cuando el indicador había llegado al 27,1% en mayo de 2020.
Al considerar el sistema financiero en su conjunto —bancos y billeteras—, la morosidad alcanzó el 15,5% en mayo de 2026, un nivel que preocupa tanto a las autoridades como a los analistas del sector, por el riesgo de que se profundice la exclusión financiera y se recorte la oferta de crédito.
Debate en el Congreso: proyectos para un desendeudamiento familiar
El aumento de la mora ya llegó al Congreso nacional. En la Cámara de Diputados, bloques como Unión por la Patria, la izquierda y Provincias Unidas impulsan un paquete de iniciativas para aliviar la situación de los deudores de consumo. En la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, presidida por el dirigente sindical Hugo Yasky, se analizan desde hace dos meses 18 proyectos orientados a brindar alivio a usuarios de tarjetas de crédito y tomadores de préstamos a través de billeteras virtuales.
- Creación de programas específicos de desendeudamiento para familias de ingresos medios y bajos.
- Revisión de tasas de interés y condiciones de refinanciación en tarjetas y préstamos personales.
- Regulación más estricta de las líneas de crédito otorgadas por billeteras virtuales.
Entre las propuestas en discusión, se destaca el proyecto presentado por los diputados peronistas Guillermo Michel y Marianella Marclay, que plantea la creación de un “Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas”. La iniciativa prevé que la ANSES pueda otorgar préstamos de hasta 1,5 millones de pesos para cancelar deudas en situación irregular, funcionando como un puente para que los hogares salgan del ahogo financiero.
Especialistas advierten que, sin una mejora sostenida de los ingresos reales y una regulación más estricta del crédito de alto costo, la morosidad podría seguir creciendo y consolidar un escenario de mayor vulnerabilidad social y financiera.
Mientras tanto, el sistema financiero observa con atención la evolución de la mora y la capacidad de pago de hogares y empresas. Los próximos meses serán clave para determinar si la economía encuentra un punto de inflexión o si la crisis de endeudamiento se convierte en uno de los principales condicionantes de la recuperación.
Agencia NA

