El Sr. Jiao, conocido en internet como “Sister Hong”, fue detenido tras filmar sin consentimiento sus encuentros sexuales y difundirlos online.

La policía de la provincia china de Nanjing detuvo al Sr. Jiao, un hombre de 38 años que se hacía pasar por una mujer en redes sociales para mantener relaciones sexuales con hombres a los que grababa en secreto. En internet era conocido como “la hermana Hong de Nanjing”, y su caso provocó conmoción en toda China tras viralizarse detalles de sus acciones.
Según el comunicado difundido por la Sucursal de Jiangning de la Oficina de Seguridad Pública, “recientemente, la policía de Jiangning recibió denuncias de ciudadanos que afirmaban que sus videos privados habían sido difundidos en línea por terceros. La policía de Jiangning inició una investigación y el 5 de julio arrestó al sospechoso, Jiao”.
El hombre utilizaba maquillaje, peluca, filtros de belleza y cambio de voz para no ser descubierto. Primero actuaba por interés personal, pero luego empezó a recibir regalos y grabar los encuentros, que subía a un grupo online a cambio de dinero. Cobraba 150 yuanes (21 dólares) por el acceso, según informaron medios locales.
Así operaba “Sister Hong” y por qué puede recibir pena de muerte
Jiao se comunicaba con sus víctimas a través de redes chinas como WeChat, QQ y Momo. Las invitaba a su domicilio y filmaba los encuentros sexuales sin su consentimiento. Las autoridades señalaron que, aunque aún no está confirmado si obligó a mantener relaciones o si fueron consentidas. En muchos casos, los involucrados eran casados, empresarios, estudiantes o entrenadores, y algunos fueron identificados por conocidos tras la difusión del material.
El caso podría agravarse si se confirman dos elementos clave: la presencia de menores de edad entre las víctimas y la posible transmisión intencional de VIH. En China, estos delitos pueden ser castigados con penas de 3 a 10 años, prisión perpetua o incluso la pena de muerte, por considerarse un atentado a la salud pública.
La policía de Nanjing explicó que “tras la investigación se descubrió que Jiao se hizo pasar por una mujer, organizó actividades sexuales con varios hombres y filmó los encuentros en secreto para difundir los videos en línea”.
Además de enfrentar cargos por difusión de material obsceno, violación de la privacidad y derechos de imagen, Jiao podría ser enjuiciado por producción y venta de contenido sexualmente explícito, lo que también está penado en el sistema legal chino.
El caso de “Sister Hong” continúa en investigación y mantiene en vilo a la opinión pública del país asiático, donde el tema domina conversaciones y redes sociales.

