Docentes, no docentes y gremios participaron del encuentro donde se planteó la falta de inversión en infraestructura y el impacto de los recortes en los gastos de funcionamiento. El vicedecano Tomás Avetta advirtió que la situación obliga a la facultad a destinar esfuerzos a cubrir servicios básicos en lugar de enfocarse en la formación académica.

La Facultad Regional San Nicolás de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), con la participación de su plantel docente y no docente, llevó adelante una asamblea abierta en simultáneo con la jornada en que se desarrolla la marcha federal hacia el Congreso.
La jornada se realizó junto a representantes de ADUT, APUTN, FETI y FAGDUT y comenzó a las 19:00 en el salón azul de la UTN, bajo la consigna de defender la universidad pública y rechazar el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario.
En ese marco, Tomás Avetta, vicedecano de la UTN San Nicolás, cuestionó las prioridades del Gobierno nacional: “Hablan mucho del equilibrio fiscal. Yo creo que estamos todos de acuerdo con el equilibrio fiscal. ¿Quién en su casa quiere gastar más de lo que le entra? Lo que pasa es que acá hay una cuestión de prioridades. El Gobierno tiene prioridades que no somos nosotros. No es la salud, no es la discapacidad, no son los jubilados. Se trata de dar prioridades”, señaló.


Y agregó: “Hoy escuchaba una noticia que decía que iba a crear una embajada en Jerusalén. ¿Y cuánta plata sale eso? La plata para eso hay, y para los educadores, para los profesionales de la salud, no hay nada. La verdad es que eso indigna un poco cuando uno cumple una función en una institución pública”.
Además, resaltó: “No tenemos inversión en las universidades hace ya mucho tiempo. La última obra que tuvimos por parte del Estado Nacional fue en 2013-2014. Nunca más tuvimos una obra de infraestructura. Todo lo que hacemos es con recursos que genera la facultad con el apoyo de las empresas privadas en la zona. Hoy la industria se está cayendo. ¿Quién nos va a ayudar? ¿Qué vamos a hacer?”.
“No tenemos apoyo del Estado nacional ni vamos a tener ayuda de las industrias, porque si no venden no van a tener dinero. Por lo tanto, no van a necesitar profesionales. ¿A qué nos vamos a dedicar? ¿A exportar profesionales? Si ese es el fin, que nos cuenten cuál es la idea y nosotros veremos qué hacemos”.
Finalmente, describió las dificultades que afronta la institución para cubrir gastos básicos: “Hoy en día estamos pensando en qué vamos a hacer para pagar la luz. Una boleta de la facultad supera los seis millones de pesos. Estamos viendo de qué forma ponemos paneles solares con financiamiento de alguien para tratar de pagar menos. Queremos tener los aires acondicionados prendidos y hacemos todo lo posible para que así sea”.
Y concluyó: “A eso nos dedicamos, para eso gestionamos la facultad: para que nuestros estudiantes, docentes y trabajadores no docentes vengan acá y cumplan sus funciones de la mejor forma posible. Pero con las cuestiones presupuestarias actuales estamos perdiendo el foco de lo que realmente es importante: formar a nuestros estudiantes de la mejor manera”.

