Las estadísticas formuladas por el observatorio de violencias de género «Ahora Que Sí Nos Ven» dan cuenta de un escenario que año a año se repite: la voracidad de los femicidios acecha a las mujeres en la Argentina. El pasado período reflejó el cometido de un femicidio cada 34 horas, dejando como saldo casi dos centenares de niños, niñas y adolescentes sin sus madres, como producto de la violencia patriarcal que no cesa.
Carolina Mitriani
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Un triste escenario se ha plasmado en la Argentina para las mujeres durante el año que llegó a su fin. Entre el 1° de enero y el 30 de diciembre del 2021 se cometieron 256 femicidios. Esto da cuenta de un asesinato por motivos de género cada 34 horas, una cifra que en los últimos años viene surgiendo como promedio. Y, en consecuencia, la estabilidad de la cifra explica que las necesidades de abordaje y protección de esta problemática están insatisfechas.
Otro aspecto saliente de lo sucedido en los casos más extremos del año 2021, en los que el agresor logró su cometido de terminar con la vida de su víctima, refleja lo insuficiente de las herramientas disponibles para combatir la violencia de género en nuestro país: una de cada cuatro mujeres había realizado al menos una denuncia o tenía en vigencia alguna medida de protección legal, como la restricción perimetral. “Por omisión, inacción, negligencia o falta de perspectiva de género, los actores judiciales no asistieron y contuvieron a las víctimas. Es urgente que nuestro Poder Judicial, históricamente patriarcal, revea y transforme sus prácticas dentro y fuera de los juzgados y fiscalías para no ser cómplices de los femicidios y no dar un mensaje de desprotección y desconfianza para quienes estén viviendo situaciones de violencia”, manifestaron desde «Ahora Que Sí Nos Ven».
Las estadísticas sobre homicidios cometidos contra identidades femeninas no solo implican la irreparable pérdida de cada una de ellas, sino también las consecuencias que deja en sus hogares. Durante el 2021 al menos 181 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia patriarcal. Una gran porción de estos femicidios fueron cometidos por los padres de ellos y ellas, siendo en muchos casos los menores de edad testigos de las agresiones. En consecuencia, las infancias quedan involucradas en la problemática, siendo también víctimas, al estar expuestas a situaciones de violencia en su propio hogar -incluso cuando estas no finalizaran en el escenario más trágico del arrebato de la vida- debiendo afrontar a corta edad las innumerables consecuencias.
Vínculos
Según los registros presentados por el observatorio, el 67% de los femicidios fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima; lo que expresa que el lugar más inseguro para las mujeres continúa siendo su propio entorno. “Estas cifras nos muestran que el lugar más inseguro para las mujeres no es la calle, como el imaginario popular lo supone”, refieren desde AQSNV.
Este porcentual que se lleva la mayor porción de las víctimas expresa que quienes matan a las mujeres en nuestro país conocen a las víctimas, además de pertenecer o haber pertenecido a su círculo íntimo, mayormente teniendo como vínculo una relación afectiva en caducada o hasta incluso el último día de vida de la femenina.
El infierno en casa
Un 60% de los femicidios ocurridos durante el 2021 tuvieron como escenario fatal la vivienda de la víctima, mayormente compartido con el agresor. Habiendo pasado el período de restricciones de cuarentena que aislaban en los domicilios, desde el observatorio explican que “en un primer momento a principios de la pandemia suponían que los casos podrían aumentar, pensando en todas las mujeres que han quedado confinadas en su hogar junto con su agresor. Pero los datos nos dicen que no fue así, ya que los indicadores de femicidios en la vía pública y en el caso de las exparejas no convivientes han disminuido. Esto lo relacionamos con que algunos escenarios y canales de acción de los violentos han sido limitados por la presencia de fuerzas de seguridad (abocados al cumplimiento de las disposiciones de aislamiento, principalmente)”. Para la agrupación, que lleva seis años de monitoreo nacional de las violencias de género, esto confirma que si las instituciones policiales y fuerzas de seguridad se proponen implementar de manera concreta y contundente medidas de protección, podrían salvarse más vidas.
La falta de acceso a la vivienda, potenciada en los casos de mujeres y multiplicándose cuando estas son cabeceras del grupo familiar, da cuenta de una de las facilidades que encuentran los agresores para restringir la libertad de sus víctimas. La implicancia del acceso a la educación y empleo formal también conforman esta arista que restringe las posibilidades de salida que pueda tener una mujer del hogar que comparte con el femicida.
La seguridad insegura
Una preocupación creciente se siembra en torno a la cantidad de hechos de violencia de género que son perpetuados por miembros de las fuerzas policiales. A partir de los registros de «Ahora Que Sí Nos Ven», se conoce que uno de cada diez femicidios del año 2021 fueron cometidos por personal de las fuerzas de seguridad. “Estos hechos no se tratan de casos aislados, sino de otros de los tantos en los que la violencia machista se ejerce en el marco de un poder institucional”, analizan desde el observatorio. A su vez, contemplan que “la jerarquía y el arma que porta un policía son utilizadas para vulnerar y abusar de las mujeres, que muchas veces han depositado en esa institución la esperanza de finalmente sentirse protegidas, pero se encuentran con una realidad mucho más cruel”. Para revertir este escenario, exigen que de manera urgente “se ponga en marcha una transformación de las fuerzas armadas de nuestro país dejando atrás sus formas autoritarias y patriarcales, y realmente adopten transversalmente una perspectiva de género y de derechos humanos que garantice nuestra protección y libertad”.
Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien en esta situación, podés solicitar ayuda y acompañamiento:
Policía: 911 – En caso de emergencia
Línea gratuita nacional de atención por violencia de género: 144 – Contención, información y asesoramiento las 24 horas del día, todo el año
Comisaría de la Mujer: 4439480 – Rivadavia 848


