“Respecto de lo climático, la situación viene complicada. Se estima que podemos llegar a una pérdida casi total en legumbres, si bien se sembró poco por la sequía. Pero lo que hay, está muy dañado por el frío también. Los trigos, de los que también se sembró un área muy inferior a la normal, no han desarrollado. En este momento estamos teniendo una acentuada pérdida”, analizó en diálogo con EL NORTE el productor Ariel Bianchi, y sumó: “Ahora viene la siembra gruesa. Hasta que no llueva no se puede sembrar maíz. Con mucha preocupación por lo que viene, porque las reservas hídricas del suelo están totalmente agotadas”.

De la Redacción de EL NORTE
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El panorama para esta próxima primavera en la Argentina no es alentador en relación con la sequía. La Niña, vigente desde septiembre de 2020, se encamina a presentarse por tercera vez consecutiva en la temporada primavera/verano del hemisferio sur, un hecho excepcional que hasta el momento solo ocurrió en dos ocasiones desde 1950. Este escenario provoca pérdidas para el agro. Así lo advirtió el productor Ariel Bianchi a EL NORTE, “sumado a otras variables como la presión impositiva y la incertidumbre”.
“Respecto de lo climático, la situación viene complicada. Se estima que podemos llegar a una pérdida casi total en legumbres, si bien se sembró poco por la sequía. Pero lo que hay, está muy dañado por el frío también. Los trigos, de los que también se sembró un área muy inferior a la normal, no han desarrollado. En este momento estamos teniendo una acentuada pérdida”, analizó.
Bianchi notó que ‘no se avizora una lluvia cercana’, por lo que ‘esta pérdida va a seguir profundizándose en la medida que pasen los días y no llueva’. “Ahora viene la siembra gruesa. Hasta que no llueva no se puede sembrar maíz. Con mucha preocupación por lo que viene, porque las reservas hídricas del suelo están totalmente agotadas y para aspirar a una cosecha más o menos normal en lo que venga de la gruesa, se requiere muchos milímetros para recuperar al menos la reserva del suelo. Si bien puede llover en los próximos meses, deberían ser lluvias muy abundantes, si no, tampoco van a alcanzar”, lamentó.
Fenómeno que persiste
Tras un ligero debilitamiento, la permanencia de condiciones Niña se eleva, con una probabilidad de 80% para la primavera (trimestre septiembre-octubre-noviembre) y 60% para el verano (diciembre-enero-febrero). Recién para el trimestre febrero-marzo-abril, la probabilidad de condiciones neutrales empieza a ser mayor respecto de condiciones Niña (59% vs. 32%), según las últimas actualizaciones.
De esta forma, el fenómeno de La Niña se encamina a persistir con una alta probabilidad a lo largo de la próxima primavera e incluso verano en el hemisferio sur, potenciando los efectos de inhibición de lluvias sobre la Argentina, para luego tender a condiciones neutrales hacia el otoño del año que viene.
El clima contra los cultivos
Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que el clima ha jugado en contra del maíz de la campaña 2022/23 en una vasta área.
“Con una tercera Niña, que cada vez muestra mayores señales de ser moderada y no leve, lo que se quiere evitar es revivir el desastre del año pasado: rindes de 50 quintales y cuadros pastoreados cuando se había invertido para superar los 120 quintales por hectárea”, explicó la entidad.
“Es difícil esperar precipitaciones generalizadas y superiores a los valores medios estacionales”, agregó.
Para la BCR, con la llegada del calor, con temperaturas por encima de los 25 °C, y la falta de lluvias, las reservas vuelven a retroceder en toda la región pampeana y en especial en Buenos Aires.
El centro de la región pampeana vuelve a ser afectada negativamente; las mejoras que habían alcanzado las reservas hídricas durante la primera quincena del mes están desapareciendo. Un nuevo período de ausencia de lluvias y el aumento estacional de la insolación diaria hicieron retroceder los niveles de humedad en los perfiles.
Panorama
La BCR señaló que los cuadros regulares y malos bajaron de un 35% a un 25% en la zona núcleo, por los efectos de algunas precipitaciones. Ahora en aquellos lugares donde no se registraron lluvias la situación es crítica, con un 48% de los cuadros que se encuentran en condiciones malas a regulares.
“Hay que remontarse 60 años atrás para encontrar un otoño-invierno similar”, dijeron desde la Sociedad Rural de Rosario, y sus integrantes advirtieron que el impacto de esta situación “es brutal ya que se han dejado de sembrar un millón de hectáreas de trigo, y los cereales sembrados resisten, pero presentan pocos y débiles macollos, afectados por la sequía y consecutivas heladas”. También señalaron que en el sur de Santa Fe se sembró solamente el 40% de las legumbres invernales proyectadas, así como de las pasturas y verdeos de la temporada.
Por otro lado, la entidad rosarina sostuvo que una vez más “la producción agropecuaria debe sortear un año productivo complejo; a la inestabilidad económica se suma el mal clima. El campo como sector es arraigo, es el motor económico que moviliza cuantas otras actividades, fuente de divisas y por lo tanto forma parte de la solución a los problemas que nuestro país está padeciendo”. Frente a este panorama, se reclamó al Gobierno “reglas claras y previsibilidad para seguir produciendo y exportando, así como la eliminación de cepos y cupos que distorsionan las actividades, sus planificaciones y resultados finales”.
“Incertidumbre y presión impositiva”
Con relación al escenario político y otras variables, el productor local Ariel Bianchi -quien además es integrante de la Asociación Argentina de Productores Agropecuarios- manifestó: “Políticamente, la incertidumbre es la de siempre, o cada vez es mayor, probables anuncios que nunca salen, rumores. Una de las contras que tiene la producción agropecuaria además de la gran presión impositiva es la incertidumbre, que es cada vez mayor. Eso hace que los problemas sean mayores también. Va a ser un año de siembra de muy baja tecnología, con una caída importante de la producción por todos estos factores. Sobre el dólar soja, lo que se dice es totalmente inviable sobre todo para los productores pequeños y medianos que ya han vendido su producción. Incluso puede llegar a ser contraproducente”.
“Políticamente, la incertidumbre es la de siempre, o cada vez es mayor, probables anuncios que nunca salen, rumores”. Ariel Bianchi, productor agropecuario

