Sánchez en China: España rechaza una nueva Guerra Fría

Sánchez refuerza en Pekín la apuesta de España por el multilateralismo

Pedro Sánchez y Xi Jinping durante la visita oficial en Pekín

NewsITe

Durante una visita oficial a Pekín, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió que España se opone a una “nueva Guerra Fría” y al desacoplamiento económico entre bloques, al tiempo que respaldó el fortalecimiento de los canales de diálogo entre Europa y China. El mensaje fue transmitido en su encuentro con el mandatario chino, Xi Jinping, y luego ampliado ante un auditorio de más de 400 estudiantes y docentes en la Universidad Tsinghua.

Sánchez sostuvo que España valora el peso específico de China como potencia global y que su apuesta estratégica es “prosperar junto con China” en el marco de un mundo crecientemente multipolar. Según el líder español, esa multipolaridad constituye una “nueva realidad” que su Gobierno elige asumir con realismo, pragmatismo y responsabilidad, pero también con esperanza en la cooperación internacional.

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En su intervención, el jefe del Ejecutivo español cuestionó las visiones de suma cero que interpretan el crecimiento de unos países como una pérdida para otros. Calificó esa lógica como “equivocada y peligrosa” y planteó la necesidad de “construir una relación basada en el respeto mutuo” para poder cooperar, competir y gestionar diferencias sin romper los lazos comerciales ni las cadenas de suministro.

Renovar el sistema multilateral y equilibrar el comercio

En línea con ese enfoque, Sánchez reclamó una profunda renovación de la arquitectura multilateral para volverla más eficiente, transparente, responsable e inclusiva. Incluso sugirió que las naciones occidentales cedan parte de sus cuotas de representación en los organismos internacionales para reforzar la estabilidad global y la confianza de los países del llamado Sur Global.

El mandatario español mencionó que las importaciones procedentes del Sur Global crecieron alrededor de un 80 % en la última década y reconoció que el déficit comercial con China representa cerca del 74 % del desequilibrio total de España. En ese contexto, pidió avanzar hacia vínculos económicos más equilibrados y recíprocos, orientados a construir “una economía globalizada pero equilibrada” que promueva prosperidad compartida.

Sánchez también reclamó que las grandes potencias, y particularmente China, asuman un papel activo en la provisión de bienes públicos globales como la lucha contra el cambio climático, el desarrollo de una inteligencia artificial responsable, el control de los arsenales nucleares, la promoción de la paz, la erradicación de la pobreza y la protección de la salud mundial. “Sin la colaboración de China, estos objetivos no son difíciles, son inalcanzables”, subrayó, al tiempo que definió a Europa como un “actor clave” con el deber de entenderse y cooperar.

Cooperación científica y tecnológica en expansión

La agenda de Sánchez en Pekín incluyó además una fuerte impronta académica y tecnológica. Durante una visita a la Academia de Ciencias de China (CAS), el presidente recibió el título de profesor honorario de la Universidad de la Academia de Ciencias de China (UCAS) y destacó que la cooperación internacional “no debilita la ciencia, la fortalece”, al mejorar su calidad, ampliar su impacto y crear lazos duraderos entre comunidades científicas.

Las autoridades chinas remarcaron que la colaboración entre ambos países se profundizó en proyectos concretos, desde grandes infraestructuras científicas hasta desarrollos en agricultura y observación del espacio. El Instituto de Física de Alta Energía de la CAS mantiene acuerdos con instituciones españolas para impulsar tecnologías vinculadas a fuentes de radiación sincrotrón de cuarta generación, mientras que en el campo agropecuario se creó un centro conjunto especializado en las interacciones planta-ambiente para enfrentar los desafíos de la seguridad alimentaria.

La cooperación también se extiende a la teledetección oceánica, la mitigación de desastres, la ecología marina, la gestión sustentable de recursos del mar y la construcción conjunta de infraestructura astronómica. Según datos de la CAS, en la última década más de diez académicos españoles realizaron estudios avanzados en la UCAS, mientras que cerca de un centenar de estudiantes chinos participaron de programas académicos y de investigación en España.

Intercambio de talentos y vínculo con el sector privado

Al agradecer el reconocimiento académico como doctor honoris causa, Sánchez se comprometió a seguir impulsando el intercambio de investigadores y estudiantes entre las instituciones científicas y educativas de España y la CAS, con el objetivo de generar beneficios tangibles para las sociedades de ambos países y para la comunidad internacional.

La visita incluyó, además, una recorrida por el Parque Tecnológico de Xiaomi en Beijing, donde el mandatario conoció desarrollos de vehículos eléctricos, dispositivos móviles y soluciones de hogar inteligente. Allí destacó la calidad de los productos de la firma china, lo que fue interpretado como una señal de interés por profundizar la colaboración tecnológica y las inversiones en sectores estratégicos, en un marco de diálogo que busca evitar tensiones y fomentar la interdependencia positiva entre Europa y China.

“Los humanos avanzamos cuando construimos sobre lo que nos une, no cuando profundizamos las zanjas que nos dividen”, afirmó Pedro Sánchez al resumir su visión sobre el vínculo entre Europa y China.

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