Promesa de justicia tras las tragedias ferroviarias en España

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró ante el Congreso de los Diputados que el Estado llegará “hasta el final” en la investigación de los dos accidentes ferroviarios ocurridos en enero, que dejaron un saldo total de 47 personas muertas y más de un centenar de heridos en Andalucía y Cataluña. El mandatario prometió que, si las pesquisas lo requieren, se avanzará también en el terreno judicial para determinar responsabilidades.
Durante su primera comparecencia del año ante el pleno, Sánchez sostuvo que el sistema ferroviario español “no es perfecto, pero es seguro”, en un intento por llevar calma a la población tras las tragedias de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que reavivaron el debate sobre el estado de las infraestructuras y los controles de seguridad en la red de trenes de ese país.
El jefe del Ejecutivo remarcó que todos los organismos involucrados trabajan para esclarecer las causas de los siniestros y evitar que se repitan. “Tomaremos las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse”, afirmó, según consignaron los medios internacionales DW y RFI, cita recogida por la agencia Noticias Argentinas.
Polémica por la inversión y tensión con la oposición
En su intervención, Sánchez cargó contra los gobiernos anteriores de signo conservador y los acusó de haber recortado de manera drástica la inversión en el sistema ferroviario. Señaló que entre 2012 y 2018 el presupuesto destinado a infraestructura de trenes “se redujo a la mitad”, y contrapuso esa política con la del actual Gobierno, que —aseguró— hoy destina casi el triple de recursos al sector.
La sesión se desarrolló en un clima político tenso, con un Partido Popular (PP) muy crítico y el ascenso de la ultraderecha de Vox como telón de fondo, tras las recientes elecciones regionales en Aragón y Extremadura. Desde el 10 de diciembre pasado Sánchez no se presentaba ante el pleno, período en el que se produjeron los dos accidentes y se celebraron esos comicios, en una legislatura ya marcada por la polarización.
El PP había reclamado con insistencia la comparecencia del presidente después del primer siniestro, que dejó 46 víctimas fatales y 126 heridos, a las que se sumó una muerte más en el segundo hecho. Para la principal fuerza opositora, la respuesta del Gobierno fue tardía e insuficiente tanto en el plano político como en la gestión de la emergencia.
Críticas de Feijóo y reclamo de dimisiones
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, fue especialmente duro al acusar al Gobierno de haber desatendido la seguridad de los pasajeros. “Han jugado a la ruleta rusa con nuestra seguridad. Era un accidente evitable, no una catástrofe imprevisible; deberían haber venido a pedir perdón y a asumir las consecuencias”, lanzó el dirigente opositor en su discurso ante el hemiciclo.
- Feijóo acusó a Sánchez de mentir y de “eludir responsabilidades” por lo sucedido.
- El PP volvió a exigir la renuncia del ministro de Transportes, Óscar Puente.
- El oficialismo defiende que los recortes clave en infraestructura ocurrieron bajo gobiernos conservadores.
“El Estado está haciendo y hará todo lo que esté en nuestra mano para establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia”, aseguró Pedro Sánchez ante los diputados.
Con las investigaciones técnicas en curso y la presión política en aumento, el Gobierno español busca mostrar firmeza y capacidad de respuesta ante una doble tragedia que conmocionó al país y puso bajo la lupa la seguridad del transporte ferroviario. En las próximas semanas se esperan avances en los peritajes y posibles anuncios oficiales sobre nuevas medidas de control e inversión.

