La noticia fue confirmada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Perpetraban este tipo de delitos desde 2021. “Quedaba un eslabón suelto de esta peligrosa banda que operaba en Rosario y San Nicolás. Fue detenido. El que las hace, las paga”, subrayó la funcionaria.

A partir de una serie de allanamientos llevados a cabo por la Policía Federal, lograron desbaratar por completo al grupo de criminales que cometió múltiples secuestros millonarios en San Nicolás y Rosario.
“Quedaba un eslabón suelto de esta peligrosa banda que operaba en Rosario y San Nicolás. Fue detenido. El que las hace, las paga”, expresó Patricia Bullrich en sus redes sociales. La ministra de Seguridad calificó a este séquito de delincuentes como “la peor banda de secuestrados de los últimos 10 años”.
Vale destacar que el desarme de esta banda comenzó a fines del año pasado, con 16 allanamientos realizados en primera instancia. Durante los operativos la Policía Federal detuvo a Claudio Coto, presunto jefe de la estructura, quien fue hallado en la localidad de Béccar, en el partido de San Isidro. Su mano derecha Néstor Santabaya domiciliado en Wilde, ya estaba preso desde el 30 de noviembre pasado por el robo de 700 millones de pesos a una empresa de apuestas de la Ciudad de Buenos Aires, hecho del que huyó en una ambulancia que posteriormente fue incendiada. Su hijo Nicolás Santabaya también resultó aprehendido como presunto partícipe. Además fueron arrestados Sebastián Pugliese y su pareja Silvia López. El sexto detenido fue Emiliano Acuña.
De acuerdo con el comunicado del ministerio de Seguridad de la Nación, con esta última detención ya son ocho las personas que fueron apresadas. Entre ellas se encontraba un nicoleño de 39 años, capturado el pasado 13 de enero en la localidad santafesina de Maggiolo, en cercanías a Venado Tuerto.
Modus operandi
Luego de varios meses de investigación sobre estos secuestradores que operaban en San Nicolás y Rosario, trascendió que lo hacían con métodos de gran sofisticación, apuntando a víctimas de alto nivel socioeconómico.
El último de los hechos fue hace tres meses. Los captores retuvieron a una mujer y a su hijo de 13 años que salían de un edificio de Avenida de la Libertad y San Juan, frente a la estación fluvial de Rosario, y los forzaron a subir a una tráfic. Diez meses antes el grupo había capturado al hijo de un empresario de Ramallo al que terminaron liberando en Fighiera.
En dos de los casos los integrantes de la banda cobraron una fortuna en rescates: más de 660.000 dólares. Pero en el más reciente el hombre contactado para negociar, un destacado empresario farmacéutico, rompió una fuerte disyuntiva –la amenaza con terminar con la vida de su mujer e hijo cautivos si hablaba– y decidió denunciar, lo cual funcionó de puntapié para el raid de operativos.
Cautivos en barrio Avambaé
Entre los distintos casos estudiados por las fuerzas de seguridad, uno de ellos tuvo a San Nicolás como epicentro. Precisamente, en octubre de 2021, los secuestradores tomaron como rehenes a la mujer y el hijo de un empresario rosarino, dueño de una droguería. Luego, trajeron a ambos damnificados hacia nuestra ciudad.
Tras llegar a suelo nicoleño los dejaron encerrados en una casa quinta que los delincuentes habían alquilado de manera temporaria en barrio Avambaé. En ese lugar los retuvieron por alrededor de 15 horas hasta que fueron liberados en una zona rural de nuestra ciudad sin que se pagara rescate.
Aunque la información se mantuvo en principios bajo un cerrado hermetismo Diario EL NORTE en su edición del 25 de octubre pasado dio cuenta del allanamiento efectuado por la Policía Federal rosarina en la casa de dos plantas ubicada en calle Biguá entre Cándido Lopez e Irupé de barrio Parque Avambaé en procura de hallar rastros que los llevaran al esclarecimiento del caso.
La decisión de liberarlos sin el pago se debió a que el empresario después de hacer la denuncia recibió en su domicilio a la Policía Federal que aterrizó en helicóptero en la base de Prefectura Naval, frente al edificio de las víctimas, y puso en alerta a algún miembro de la banda de había quedado en inmediaciones de la torre donde vivían las víctimas. Cuando los investigadores avanzaron en la pesquisa descubrieron otros casos recientes de secuestro y de piratería del asfalto.

