En el marco de un nuevo episodio de violencia en el fútbol sudamericano, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro denunció la brutalidad policial ejercida contra sus hinchas durante el partido de vuelta por los octavos de final de la Copa Libertadores frente al Atlético Mineiro, disputado en el Arena MRV de Belo Horizonte.

Los hechos: un relato de violencia en las tribunas
El enfrentamiento ocurrió a los 80 minutos de juego, cuando la Policía Militar de Brasil comenzó a reprimir con gases lacrimógenos y balas de goma a los hinchas de San Lorenzo, quienes, según testigos, fueron atacados sin motivo aparente.
Las imágenes captadas por varios medios y aficionados mostraron la crudeza de la represión, afectando incluso a los jugadores en el campo de juego.
“Fue una situación muy triste y desesperante. Los videos son muy contundentes, pero es muy difícil dirimir cómo se originó el conflicto”, expresó Leandro Goroyesky, tesorero de San Lorenzo, en diálogo con Radio Colonia.
La reacción del club: una crítica a Conmebol
Ante los hechos, el club decidió que Martín Cigna, intendente de la Ciudad Deportiva y abogado, se quedara en Belo Horizonte para acompañar el proceso legal de los hinchas detenidos.
Finalmente, y tras varias horas de gestión, los simpatizantes fueron liberados, aunque Cigna no ocultó su indignación: “No se entiende la brutalidad y el ensañamiento con los que se le pegó a la gente de San Lorenzo. La Conmebol tiene que rever por qué cada vez que Argentina va a Brasil pasa esto”.
Un problema recurrente: la violencia en Brasil
Este no es un hecho aislado. Las agresiones a hinchas argentinos en Brasil se han vuelto comunes en los últimos tiempos, afectando no solo a equipos como San Lorenzo, sino también a Boca Juniors, Racing, y Argentinos Juniors, entre otros.
“Acá en Brasil siempre terminamos fajados. Tienen que intervenir para que esto deje de pasar”, subrayó Cigna, adelantando que el club presentará una queja formal ante la Conmebol.

