San Lorenzo, bajo presión por nuevas deudas heredadas

NewsITe
San Lorenzo de Almagro atraviesa otro capítulo complejo en su delicada situación económica. La actual dirigencia informó que en los últimos días el club fue notificado de tres embargos judiciales por deudas generadas en gestiones anteriores, que en conjunto superan los 650.000 dólares. Estos compromisos se suman a un pasivo histórico que, según la conducción que encabeza Marcelo Culotta, rondaba los 60 millones de dólares al momento de asumir.
Los embargos responden a reclamos de un exfutbolista, de un representante y de un club formador. En todos los casos se trata de obligaciones que San Lorenzo reconoce como “deudas heredadas” y que impactan de manera directa en los ingresos corrientes de la institución, en un contexto marcado además por la mala campaña deportiva del equipo profesional.
El primer caso corresponde al mediocampista Gonzalo Maroni, quien jugó en el club en 2022, durante la presidencia interina de Horacio Arreceygor tras la salida de Marcelo Tinelli. Por esta situación se trabó un embargo que alcanza los 261.250 dólares, a lo que se suman 83.000 dólares en concepto de honorarios profesionales y costas judiciales vinculadas al juicio y su ejecución.
Detalle de los embargos y origen de las deudas
El segundo embargo está relacionado con el representante de los hermanos Bruno y Mauro Pittón, que llegaron a San Lorenzo en 2019, en la etapa de Matías Lammens como presidente y Tinelli como vicepresidente. En este caso, la Justicia dispuso la retención de bienes a través de la empresa que, desde 2024, administra y procesa los pagos de cuotas sociales, aranceles, bonos y venta de entradas del club.
- Capital reclamado: 175.000 dólares.
- Intereses y costas: 52.500 dólares adicionales.
- Retención aplicada sobre los ingresos por servicios y cobros al socio.
El tercer frente judicial surge de la transferencia de Nicolás Reniero a Racing de Avellaneda, concretada también en 2019. El conflicto se originó por el porcentaje de derechos de formación que debía percibir Independiente de Villa del Rosario, club en el que el delantero se formó. Ante la falta de pago, la institución cordobesa obtuvo un embargo sobre los ingresos de San Lorenzo.
Según lo informado, el monto embargado alcanza los 68.678.400 pesos, equivalente al 70% del reclamo, más 105 millones de pesos en concepto de intereses y costas, lo que en total se traduce en aproximadamente 113.145 dólares al tipo de cambio de referencia utilizado en la presentación.
Estrategia de la dirigencia para ordenar las cuentas
En su comunicado, la comisión directiva remarcó que los abogados que hoy representan al club en estos y otros expedientes no percibirán honorarios por su labor, a diferencia de lo ocurrido en gestiones anteriores. La medida busca reducir el impacto de los costos judiciales y mostrar un cambio de criterio en la administración de los recursos.
“San Lorenzo continúa trabajando en la regularización y readecuación de deudas heredadas, con el objetivo de establecer esquemas de pago que permitan ordenar las obligaciones pendientes y disminuir las contingencias económicas y judiciales”, señaló la institución.
En paralelo al frente futbolístico, la dirigencia de Boedo intenta avanzar en un plan de saneamiento financiero que incluye renegociación de pasivos, acuerdos con acreedores y revisión de contratos firmados en años anteriores. El desafío será compatibilizar la necesidad de competitividad deportiva con la obligación de cumplir con los compromisos asumidos y evitar nuevas medidas cautelares que afecten la ya golpeada economía del club.

