Esta semana, los empleados de la Clínica Santa Isabel y de ANARL hicieron pública la situación límite que atraviesan por deudas salariales, despidos encubiertos y precarización laboral. Una situación similar denuncia el gremio de la Sanidad en Clínica San Nicolás. El escenario impacta en la normal prestación de diferentes servicios.

De la redacción de EL NORTE
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La conflictividad generada por las dificultades económicas y financieras que en gran parte del país atraviesan los centros privados de atención médica tuvo, en las últimas horas, expresiones muy concretas en San Nicolás. Esta misma semana, los trabajadores de Clínica Santa Isabel, único centro de atención de salud mental en la ciudad, se manifestaron en reclamo de salarios adeudados, despidos que consideran “ilegales” y condiciones laborales que califican como “críticas”.
Los trabajadores ya habían realizado acciones previas para visibilizar el conflicto. “La empresa ha violado sistemáticamente nuestros derechos básicos y puesto en riesgo la subsistencia de nuestras familias”, indicaron.
La situación involucra tanto a empleados activos como a quienes fueron desvinculados recientemente. Esta combinación impulsó que ambos grupos se movilizaran de manera conjunta bajo una misma consigna: defender sus derechos laborales en medio de un conflicto que continúa escalando.
Otro de los ejes del reclamo apunta a la salida de personal que, según expresan, se ejecutó bajo fundamentos que consideran falsos. “Exigimos la reincorporación de los compañeros despedidos bajo causas falsas. No al vaciamiento del personal”, señalaron. Los trabajadores afirman que esta situación profundiza el estado de incertidumbre dentro de la institución, que se trata de “despidos encubiertos” y que buscan frenar lo que consideran una reducción injustificada de la planta laboral.
ANARL
En tanto, los trabajadores de ANARL (Asociación Nicoleña Antipoliomielítica y de Rehabilitación del Lisiado) llevaron a cabo –esta semana– un paro de actividades. Alertaron sobre la crítica situación institucional y laboral que atraviesan, la cual afecta de manera directa la calidad del servicio que reciben los pacientes. La medida se tomó luego de varios meses sin respuestas efectivas por parte de la Comisión Directiva, presidida actualmente por Marcelo Merlo. ANARL es financiada con recursos privados.
Los profesionales señalaron que las condiciones de trabajo se volvieron insostenibles. Sostuvieron que intentaron abrir canales formales de diálogo para atender problemáticas urgentes, pero que únicamente recibieron respuestas a través de intermediarios sin autoridad para resolver los conflictos, lo que impidió avanzar en soluciones concretas.
Entre los puntos más graves mencionaron el incumplimiento de pautas económicas. Indicaron que los honorarios que perciben están por debajo de los mínimos éticos y profesionales establecidos por los respectivos colegios, situación que afecta su estabilidad laboral y la dignidad de su tarea.
A este escenario se suman condiciones de trabajo que consideran inadecuadas. Los trabajadores denunciaron falencias en la infraestructura y la falta de recursos básicos indispensables para el desempeño diario, lo que repercute en la calidad de atención que pueden brindar.
Clínica San Nicolás
Mónica Chungo, secretaria general de la seccional local de ATSA, se despachó con duros términos contra los nuevos propietarios de Clínica San Nicolás. Aseguró que la empresa no se presentó a la última audiencia por despidos y que “paga solo el 80% de los salarios, mientras sigue sin demostrar la crisis que declara”.
En diálogo con este diario, Chungo afirmó que respecto a la situación en la Clínica San Nicolás no hay respuestas de la empresa. Indicó que los trabajadores enfrentan descuentos salariales significativos y que persisten los conflictos derivados de despidos sin indemnización.
La dirigente gremial sostuvo que la empresa no asistió a la audiencia convocada por los despidos recientes y por el reclamo salarial. Declaró que “la Clínica San Nicolás, hoy por hoy, es una clínica fantasma, nadie da la cara”, y explicó que el personal recibe únicamente el ochenta por ciento del salario correspondiente. Señaló que esta ausencia empresarial impidió avanzar en la instancia de conciliación prevista.
Chungo explicó que se fijó una nueva audiencia para el 22 de diciembre, instancia en la que esperan una respuesta concreta. Aclaró que la firma se ampara en una supuesta crisis económica, pero no presentó el procedimiento formal que exige la normativa. “Ellos aducen una crisis de empresa que no existe, porque no han presentado el procedimiento de crisis de empresa como corresponde”, expresó.
Finalmente, la dirigente de ATSA aseguró que el conflicto en la Clínica San Nicolás no es reciente. Recordó que, cuando asumió la actual administración, se produjo un recorte laboral masivo sin justificación clara. “Cuando ingresó esta gente, que realmente no sabemos quiénes son, se despidieron cuarenta trabajadores, de manera indiscriminada, sin pagar la correspondiente indemnización”, remarcó.

