Salud pública: el impacto del cobro a extranjeros en Salta

NewsITe
La provincia de Salta registró una caída abrupta en la atención de pacientes extranjeros en el sistema público de salud desde que, a comienzos de 2024, comenzó a cobrar los servicios médicos a quienes no residen en la Argentina. La medida, impulsada por la gestión del gobernador Gustavo Sáenz, también generó recursos adicionales que se destinaron a la compra de ambulancias e insumos hospitalarios.
De acuerdo con datos, durante 2023 los hospitales públicos salteños atendieron a 31.561 pacientes extranjeros. Tras la implementación del cobro, la cifra cayó a 77 personas en 2024 y a solo 10 atenciones hasta julio de este año, lo que prácticamente desarticuló los llamados “tours de salud” provenientes de países limítrofes.
Fuentes del área sanitaria provincial señalan que la reducción de la demanda por parte de no residentes alivió la presión sobre camas, consultorios y guardias, permitiendo mejorar la respuesta para la población local. Según informaron, el ahorro generado por el nuevo esquema ya se volcó a la adquisición de 34 ambulancias nuevas, que refuerzan la red de derivaciones y el traslado de pacientes en todo el territorio salteño.
Además de la renovación de la flota, las autoridades destinaron parte de los recursos a la compra de insumos médicos para los hospitales provinciales, en un contexto de fuertes tensiones presupuestarias para el sistema de salud público en todo el país. La provincia sostiene que, sin esa recaudación adicional, habría sido más difícil sostener la operatividad cotidiana de los centros de atención.
La postura oficial y el debate por la reciprocidad
El ministro de Salud de Salta, Federico Mangione, defendió en reiteradas ocasiones la política de cobro a extranjeros y remarcó que el objetivo central es priorizar la atención de los salteños. “Ahora tenemos camas para nuestros pacientes”, afirmó, aludiendo a la disminución de la ocupación por parte de personas que no residen en la Argentina y que, según el Gobierno provincial, no encuentran un régimen equivalente en sus países de origen.
El argumento de la falta de reciprocidad se volvió uno de los ejes del debate. Desde la administración de Sáenz sostienen que, mientras Salta brindaba atención gratuita a ciudadanos de países vecinos, los argentinos que requerían cuidados en esos mismos sistemas de salud debían afrontar costos elevados o no contaban con coberturas similares.
Alineamiento con la nueva normativa nacional
La experiencia salteña cobró mayor visibilidad luego de que el Ministerio de Salud de la Nación reglamentara que los extranjeros no residentes deberán pagar la atención no urgente en hospitales nacionales. La resolución N° 1066/2026, publicada recientemente por el Gobierno nacional, establece criterios similares a los que la provincia aplica desde principios de este año.
Tanto la normativa nacional como el esquema salteño garantizan, no obstante, la atención de todas las emergencias. Esto implica que cualquier persona que enfrente una situación que represente un riesgo real e inminente para la vida o para funciones vitales será atendida sin condicionamientos, con independencia de su origen o condición migratoria.
La provincia de Salta defiende que el cobro a extranjeros permite reforzar el sistema sin renunciar al principio de atención universal en casos de urgencia.
Mientras se profundiza el debate político y sanitario sobre el alcance de estas medidas, la experiencia de Salta se convirtió en un caso testigo que el Gobierno nacional toma como referencia para ordenar la atención de pacientes no residentes, en medio de la discusión más amplia sobre el financiamiento y la sostenibilidad del sistema de salud público argentino.

