Carlos Sainz encendió la alarma por la seguridad en la Fórmula 1

Carlos Sainz fue una de las voces más críticas tras el Gran Premio de Australia. El piloto español de Williams cuestionó con dureza el nuevo reglamento de la Fórmula 1 y advirtió que el formato implementado para esta temporada es “muy peligroso”, con especial foco en lo ocurrido en la largada y en la primera vuelta en Melbourne.
El madrileño, que finalizó 15° en el circuito de Albert Park, detrás del argentino Franco Colapinto, aseguró que “la sensación es mala” y que la fórmula elegida por la categoría para este año “no es la adecuada y hay que cambiarla”. Sus declaraciones, recogidas por el diario AS y reproducidas por distintos medios internacionales, reabren el debate sobre el delicado equilibrio entre espectáculo y seguridad en la máxima categoría del automovilismo.
Críticas a la aerodinámica activa y al rebufo
Sainz apuntó principalmente contra la combinación de aerodinámica activa y rebufo, un recurso pensado para favorecer los sobrepasos pero que, según él, incrementa los riesgos en momentos clave de la carrera.
“La salida ha sido peligrosa, con muchos coches teniendo problemas, y en la primera vuelta, con la aerodinámica activa en las curvas y con el rebufo, era muy peligroso. No me ha encantado. La seguridad siempre tiene que primar y no ha sido la primera vuelta más segura”, explicó el español tras la competencia disputada en Australia.
El nuevo reglamento de la Fórmula 1, que incluye cambios en la gestión aerodinámica de los autos y en el formato de las carreras, apunta a incrementar la acción en pista y mejorar el espectáculo. Sin embargo, las primeras pruebas han generado opiniones divididas entre pilotos y equipos, preocupados por el comportamiento de los monoplazas en situaciones de tráfico intenso.
“La fórmula no es la adecuada y hay que cambiarla”
Sainz fue contundente al cuestionar el rumbo reglamentario que tomó la categoría. “Este deporte se llama Fórmula 1. La fórmula que han creído que era buena para la Fórmula 1 no es la adecuada y hay que cambiarla. Lo del 50-50 para hacer carreras de F1 no parece que esté funcionando ni que nadie esté contento”, señaló, en alusión al actual formato y a la distribución del protagonismo entre clasificación, carrera y nuevos elementos reglamentarios.
Las palabras del piloto de Williams se suman a otras advertencias que se escucharon en el paddock sobre las consecuencias de limitar ciertos recursos tradicionales y potenciar otros, como la aerodinámica activa, que modifican de manera significativa el manejo y las estrategias.
Problemas de fiabilidad y duelo con Colapinto
Más allá de sus críticas al reglamento, Sainz también explicó los inconvenientes técnicos que condicionaron su rendimiento en Melbourne. Según indicó, había logrado una buena largada y llegó a ubicarse 12°, con posibilidades de sumar puntos importantes, pero un problema de fiabilidad en el alerón delantero —que arrastra desde el Gran Premio de Bahréin— terminó lastrando su performance.
“He hecho 30 vueltas un poco a paso de tortuga sin carga aerodinámica delante. Quisimos dar giros para probar y algo he podido aprender, pero poco. La mitad que los rivales”, detalló el madrileño, al describir cómo la falta de carga le impidió mantener el ritmo frente a sus competidores directos.
- El español terminó 15° en Albert Park, sin sumar puntos.
- Franco Colapinto, representante argentino, finalizó por delante de Sainz.
- Williams continúa investigando el fallo en el alerón delantero.
El propio Sainz se refirió además a su batalla en pista con Colapinto por el 14° puesto, que terminó en favor del argentino. “He aprendido que, con estos coches, si te mueves tarde, como hacía él, cuesta más adelantar. Lo ha aprovechado bien porque no teníamos carga aerodinámica”, reconoció.
“La seguridad siempre tiene que primar y no ha sido la primera vuelta más segura”, advirtió Carlos Sainz al analizar el impacto del nuevo reglamento de la Fórmula 1.
El debate sobre el futuro reglamentario de la Fórmula 1 seguirá abierto en las próximas carreras. Las autoridades de la categoría, los equipos y los pilotos deberán evaluar si los cambios introducidos cumplen efectivamente con el objetivo de mejorar el espectáculo sin poner en riesgo la seguridad, una preocupación que Sainz dejó en primer plano tras lo vivido en Australia.

