Rusia desafía la versión francesa sobre el ataque en Kiev

NewsITe
Rusia y Francia protagonizan un nuevo contrapunto diplomático tras el ataque que afectó al histórico Monasterio de las Cuevas de Kiev, sitio reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, rechazó de manera tajante las acusaciones de París, que responsabilizó a Moscú por el presunto impacto de un proyectil en el complejo religioso.
Según el gobierno francés, un misil ruso habría provocado el incendio en parte de las instalaciones del monasterio, atribuyendo el hecho al uso de armamento contra territorio ucraniano en el marco de la guerra que se desarrolla desde febrero de 2022. Las autoridades galas destacaron el valor cultural y religioso del lugar, al que consideraron nuevamente bajo amenaza por el conflicto armado.
La versión rusa, sin embargo, se aparta por completo de esa interpretación. Zajárova sostuvo que el complejo fue alcanzado por un misil del sistema antiaéreo Patriot, de fabricación estadounidense y en uso por las fuerzas ucranianas. De acuerdo con la vocera, el incidente se habría producido por una falla en el sistema defensivo o por el empleo de proyectiles en mal estado, hipótesis que también difundió la agencia Sputnik.
En su crítica, la diplomática apuntó directamente contra el presidente Emmanuel Macron y el canciller Jean-Noel Barrot, a quienes acusó de “apresurarse” a señalar a Moscú sin contar con pruebas concretas. Además, cuestionó que ambos dirigentes recordaran el estatus de Patrimonio Mundial de la UNESCO del monasterio, cuando —según su visión— Occidente no habría mostrado la misma preocupación por otros sitios culturales ubicados en zonas controladas por Rusia.
Acusaciones cruzadas y reclamo de doble estándar
Zajárova amplió sus cuestionamientos al denunciar lo que definió como un doble estándar de las capitales occidentales frente a los ataques que se producen en el marco del conflicto. Aseguró que ni Macron ni Barrot dedicaron tiempo a expresar condolencias por los civiles rusos muertos en Starobelsk ni a condenar el ataque al Museo de la Defensa de Sebastopol, en la península de Crimea.
El señalamiento ruso se suma a una larga lista de acusaciones cruzadas entre Moscú y las potencias europeas sobre la responsabilidad de los daños humanos y materiales registrados desde el inicio de la invasión a Ucrania. Mientras los países de la OTAN insisten en que Rusia es la principal responsable por haber iniciado la ofensiva, el Kremlin intenta instalar la idea de que la presencia de armamento occidental en territorio ucraniano agrava el riesgo de incidentes como el ocurrido en el monasterio.
- Rusia afirma que el impacto en el monasterio provino de un misil Patriot ucraniano.
- Francia responsabiliza a Moscú y subraya el valor patrimonial del sitio religioso.
- El episodio reaviva el debate sobre el uso de armamento occidental en Ucrania.
“Inventar hechos falsos es, por supuesto, mucho más sencillo que admitir su complicidad en el asesinato de civiles”, sostuvo María Zajárova, al acusar a Francia y a otros países occidentales de manipular la información sobre el conflicto.
Mientras continúan las investigaciones sobre lo ocurrido en Kiev, el episodio se instala como un nuevo punto de fricción en la ya tensa relación entre Rusia y las potencias europeas. En paralelo, organismos internacionales siguen alertando por el impacto de la guerra sobre el patrimonio histórico y cultural de la región, que se ve cada vez más expuesto a los efectos del fuego cruzado.

