Rusia ataca Kiev y bases militares en varias regiones ucranianas

Bombardeos rusos sobre Kiev y aeródromos militares en Ucrania

Explosiones y daños tras ataques rusos en Ucrania

NewsITe

Las fuerzas armadas de Rusia lanzaron en las últimas horas una nueva ofensiva contra objetivos en Ucrania, con bombardeos que alcanzaron instalaciones de la industria militar, centrales energéticas y depósitos de combustible en la ciudad de Kiev y su provincia. El Ministerio de Defensa ruso informó desde Moscú que se trató de un ataque “masivo” y coordinado.

Según la comunicación oficial, también fueron apuntados aeródromos militares ubicados en las regiones de Dnepropetrovsk, Poltava, Cherkasy y Chernígov. Estos enclaves son considerados estratégicos para las operaciones aéreas ucranianas, tanto en tareas defensivas como en el lanzamiento de drones y misiles contra territorio ruso.

Medios internacionales y portales de noticias con corresponsales en la zona reportaron un número preliminar de al menos 14 víctimas fatales como consecuencia de la ofensiva, aunque las cifras podrían variar con el correr de las horas. Las autoridades ucranianas, por su parte, denunciaron daños significativos en infraestructura civil y cortes de energía en distintos barrios de la capital.

Justificación de Moscú y escalada de ataques con drones

Desde Rusia, la narrativa oficial sostiene que el operativo fue una respuesta directa a lo que el Kremlin define como “ataques terroristas del régimen de Kiev contra infraestructura civil en territorio ruso”. De acuerdo con la cadena Actualidad RT, en la ofensiva se utilizaron armas de precisión de largo alcance lanzadas desde tierra, mar y aire, además de drones de combate.

En paralelo, medios rusos difundieron información sobre nuevos ataques atribuidos a Ucrania, entre ellos el impacto de un dron en la torre de enfriamiento de la unidad 2 de la central nuclear Kursk-2. El hecho fue mencionado por el director ejecutivo de la corporación estatal de energía atómica Rosatom, lo que volvió a encender las alarmas de la comunidad internacional por los riesgos asociados a instalaciones nucleares en zonas de conflicto.

Organismos internacionales vienen advirtiendo desde el inicio de la invasión, en febrero de 2022, sobre el peligro que supone la militarización de centrales nucleares y redes energéticas. En ese contexto, los ataques cruzados contra infraestructuras críticas —tanto en Ucrania como en territorio ruso— profundizan la inestabilidad y complican cualquier intento de avanzar en negociaciones de paz.

Impacto regional y preocupación internacional

Los bombardeos sobre Kiev y sobre bases militares en varias provincias ucranianas se inscriben en una fase del conflicto marcada por el uso intensivo de drones y misiles de precisión. Analistas militares señalan que esta táctica busca desgastar la capacidad defensiva del adversario y presionar sobre la moral de la población, afectando servicios esenciales como electricidad, calefacción y suministro de combustible.

  • Ataques rusos contra infraestructura militar y energética en Kiev y otras regiones.
  • Respuesta al uso de drones y ataques ucranianos en territorio ruso, según Moscú.
  • Preocupación por el impacto en centrales nucleares y redes energéticas estratégicas.

“La integridad de las instalaciones nucleares debe preservarse en todo momento. Cualquier ataque cercano a estas plantas aumenta el riesgo de un incidente grave con consecuencias más allá de las fronteras de Ucrania”, advirtieron en reiteradas oportunidades expertos internacionales.

A más de dos años del inicio de la guerra, el conflicto entre Rusia y Ucrania continúa sin una salida diplomática a la vista. Mientras las operaciones militares se intensifican en el frente y en la retaguardia, crece la inquietud de la comunidad internacional por la posible extensión de los daños a otros países de la región y por el impacto humanitario de una guerra que ya dejó miles de muertos y millones de desplazados.

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