Rubén Rocha volvió a pedir licencia como gobernador de Sinaloa tras las críticas por retomar el cargo

El gobernador de Sinaloa, acusado de narcotráfico por Estados Unidos, solicitó una licencia temporal con carácter indefinido. Rubén Rocha había retomado sus funciones el viernes y recibió críticas de Claudia Sheinbaum y del oficialismo mexicano.

Rubén Rocha volvió a pedir licencia como gobernador de Sinaloa tras las críticas por retomar el cargo
CAF – CAF.

El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha, acusado de narcotráfico por Estados Unidos, solicitó este sábado nuevamente una licencia temporal para separarse del cargo. La decisión llegó un día después de que retomara sus funciones y recibiera críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum y del partido oficialista Morena.

“Sinaloa, LA NACION y el movimiento de transformación están por encima de todo”, escribió Rocha en su cuenta de X. El gobernador acompañó el mensaje con una imagen de la carta que dirigió este sábado al Congreso del estado de Sinaloa.

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En el documento, Rocha pidió una “licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días”.

El gobernador, de 77 años, se había separado por primera vez de su cargo en mayo. Sin embargo, el viernes anunció su regreso a las funciones y afirmó que volvía “con la frente limpia y en alto”.

Las críticas de Sheinbaum tras el regreso de Rocha

La decisión de Rubén Rocha de retomar el gobierno de Sinaloa recibió cuestionamientos de la presidenta de México y de Morena. El partido oficialista lo acusó de anteponer sus intereses a los del país.

Horas antes de que Rocha solicitara una nueva licencia, Sheinbaum afirmó en X que ningún interés personal puede estar por encima del nacional.

“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna”, afirmó la mandataria.

La postura de Rocha también amenazaba con profundizar las tensiones entre México y Estados Unidos y posiblemente causó tiranteces dentro de Morena.

En abril, fiscales estadounidenses acusaron a Rubén Rocha y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de conspirar con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.

Los fiscales los acusaron de ayudar a la organización a traficar drogas hacia Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.

Rocha negó haber cometido algún delito y describió el caso estadounidense como un ataque políticamente motivado contra el movimiento de Sheinbaum.

La medida de Washington amplió las acciones contra los cárteles más allá de sus principales dirigentes e incluyó a un político mexicano de alto rango en funciones.

La posición del Gobierno mexicano

El Gobierno mexicano había declarado que Washington no proporcionó pruebas suficientes para justificar el arresto o la extradición del gobernador. Al mismo tiempo, la administración mexicana abrió su propia investigación.

Reuters reportó el año pasado que Washington había revocado las visas de al menos 50 políticos y funcionarios mexicanos. La medida se produjo en medio de la ofensiva de la administración de Donald Trump contra los cárteles de la droga y sus presuntos aliados políticos.

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