Rívolo recordó a Nisman y habló de un caso que aún sacude a la Justicia

NewsITe
A once años de la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, el también fiscal de Comodoro Py Carlos Rívolo calificó el hecho como “conmocionante” para todo el Ministerio Público y sostuvo que la causa sigue siendo un punto de quiebre para la Justicia y la democracia argentina.
En diálogo con Radio Rivadavia, Rívolo recordó que Nisman fue hallado muerto el 18 de enero de 2015 en su departamento de Puerto Madero, apenas días después de haber denunciado un presunto encubrimiento estatal en la causa por el atentado a la AMIA. El caso, que aún genera fuertes controversias políticas y judiciales, continúa bajo investigación federal.
“Hoy las pruebas llevan contundentemente a que fue un asesinato. Una pericia de 2016, con todos los aspectos analizados, determinó que Nisman fue asesinado. Categóricamente se supo”, afirmó Rívolo, aludiendo a los estudios forenses realizados un año después del hecho que reforzaron la hipótesis de homicidio.
Un caso que expuso tensiones entre fiscales, fuerzas de seguridad y poder político
Para la Justicia federal, la muerte de Nisman estuvo directamente vinculada con su labor profesional: la investigación del atentado a la AMIA y su denuncia contra las más altas esferas del poder político de aquel momento. En ese marco, Rívolo subrayó que el caso puso en evidencia “la necesidad” de que las fuerzas de seguridad que investigan dependan de los fiscales y no de “quienes gobiernen de turno”.
El fiscal recordó además que, tras conocerse el fallecimiento, le sorprendió la ausencia de mensajes formales de parte de las principales instituciones del país. “No hubo una condolencia oficial ni del Poder Judicial ni del Poder Ejecutivo. Es un detalle no menor”, remarcó, al describir el clima de tensión e incertidumbre de aquellos días.
Rívolo destacó también el respaldo recibido por parte de colegas del país y del exterior. “Los fiscales de todas partes de la Argentina, de Latinoamérica y de Estados Unidos vinieron a acompañarnos en aquel evento”, evocó, en referencia a los actos y manifestaciones que se realizaron en memoria de Nisman.
La Marcha de los Paraguas y una herida que sigue abierta
Entre esas expresiones públicas, Rívolo citó la llamada Marcha de los Paraguas, la masiva movilización ciudadana que tuvo lugar un mes después de la muerte del fiscal, bajo la lluvia, y en la que fiscales y ciudadanos marcharon juntos reclamando el esclarecimiento del caso.
Según el fiscal, la investigación que hoy llevan adelante el fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini dista de ser sencilla. “No es una investigación fácil porque hay que limar muchas capas para llegar a la verdad, no solo acerca del asesinato, sino de quiénes lo llevaron a cabo. Para ellos es una pelea diaria”, describió.
“Lo de Alberto Nisman fue algo de mucho dolor para todos, un acontecimiento que se va a seguir recordando durante toda la vida porque marcó un quiebre en la historia democrática de la República Argentina. Fue un magnicidio”, concluyó Rívolo.
A once años del hecho, el caso Nisman continúa siendo una causa emblemática que atraviesa a la Justicia, la política y la sociedad argentina, y que sigue planteando interrogantes sobre la independencia judicial, el rol de las fuerzas de seguridad y la relación entre el poder político y las investigaciones sensibles.

