River y Belgrano definen el Apertura con un historial cargado

NewsITe
River Plate y Belgrano de Córdoba volverán a cruzarse este domingo en un partido eliminatorio, esta vez en la final del Torneo Apertura, desde las 15.30. No será un duelo más: detrás del choque se esconde un historial de enfrentamientos mano a mano que marcó capítulos decisivos para ambos clubes y para el fútbol argentino.
En la previa de esta definición, el repaso estadístico muestra una ventaja de River, que se impuso en tres de los cuatro cruces directos que disputaron. Sin embargo, el recuerdo más fuerte para el hincha neutral —y el más doloroso para el “Millonario”— es el único que quedó en manos de Belgrano: la recordada Promoción de 2011 que terminó con el descenso del club de Núñez.
El primer antecedente de este tipo se remonta al Nacional 1984. Aquel River dirigido por Luis Cubilla viajó a Córdoba y goleó 4-0 a Belgrano en los cuartos de final, resultado que le dio una amplia ventaja para la revancha. En el Monumental, el equipo cordobés reaccionó y ganó 2-0, pero no le alcanzó: el global quedó 4-2 para los de Núñez, que avanzaron de ronda.
La siguiente serie mano a mano llegó casi una década después, en la Copa Centenario de la AFA, disputada en 1993 para celebrar los 100 años del organismo. River y Belgrano se encontraron en la final de la ronda de perdedores, instancia en la que el conjunto millonario volvió a imponerse, esta vez por 2-1, asegurándose el pase a la definición del certamen. En esa final, el equipo de Núñez terminaría cayendo 3-1 ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
La Promoción 2011, el capítulo más recordado
El cruce más trascendente en la historia entre ambos fue, sin dudas, la Promoción 2011, que definía la permanencia de River en la Primera División. En el partido de ida, jugado en un colmado estadio Mario Alberto Kempes, Belgrano se impuso 2-0 con goles de César Mansanelli y César “Picante” Pereyra, resultado que dejó al “Pirata” a un paso de la hazaña.
La revancha, disputada en el Monumental en un clima de máxima tensión, tuvo un inicio favorable para River, que se puso en ventaja rápidamente gracias a Mariano Pavone. Sin embargo, el empuje cordobés encontró premio en el segundo tiempo con el tanto de Guillermo Farré, que decretó el 1-1. Minutos después llegó una de las jugadas más recordadas: Juan Carlos Olave le contuvo un penal a Pavone y terminó por diluir la última esperanza millonaria de mantenerse en la máxima categoría.
Ese empate selló el descenso de River a la B Nacional por primera vez en su historia y consagró una página dorada para Belgrano, que desde entonces consolidó su lugar en la elite del fútbol argentino, impulsado por esa gesta deportiva que todavía se recuerda en Córdoba.
Del recuerdo reciente a la final del Apertura
El último mano a mano entre ambos se dio mucho más cerca en el tiempo, en los cuartos de final de la Copa de la Liga 2023. En esa ocasión, el equipo de Núñez se impuso 2-1 y volvió a quedarse con una serie directa, reforzando la estadística global a su favor.
Este domingo, River y Belgrano escribirán un nuevo capítulo en una rivalidad que, aunque no es clásica, ganó peso por la carga emotiva de sus cruces decisivos. Con antecedentes repartidos entre goleadas, finales y una Promoción histórica, el desenlace del Torneo Apertura promete otra jornada cargada de tensión, memoria y expectativa para los dos lados.
River domina el historial mano a mano, pero Belgrano guarda el recuerdo del cruce más trascendental: la Promoción que mandó al “Millonario” al descenso en 2011.
Entre estadísticas, viejos fantasmas y ganas de revancha, el fútbol argentino se prepara para presenciar un nuevo episodio entre cordobeses y millonarios, con un título en juego y la certeza de que el resultado se sumará, para bien o para mal, a una historia ya cargada de emociones.

