River en crisis: quinto traspié al hilo y silencio total

Crisis, derrota y silencio: River profundiza su mala racha

River y Rosario Central en el Monumental

NewsITe

River Plate atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La derrota 1-0 ante Rosario Central, en un Monumental colmado y caldeado, significó la quinta caída consecutiva en competencias organizadas por la AFA y desató la furia de los hinchas, que despidieron al plantel entre silbidos, insultos y reproches hacia jugadores, cuerpo técnico y dirigencia.

En la previa del encuentro, el plantel y el cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet habían tomado una decisión contundente: no brindar declaraciones a la prensa, más allá del resultado. El mensaje interno era “trabajar en silencio” para intentar revertir la crisis, pero la nueva derrota no hizo más que profundizar el mal clima y el distanciamiento con la gente.

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Con este nuevo traspié, River quedó en el último puesto de la Zona B del Torneo Clausura, como el único equipo que todavía no sumó puntos tras tres fechas disputadas. Además, salió de los puestos de clasificación a la próxima Copa Sudamericana, un dato que agrava el panorama deportivo del club de Núñez.

Un gol en contra que desnuda el mal momento

La única emoción de la noche llegó a través de un infortunio. Tras una buena jugada por izquierda del colombiano Jaminton Campaz, que desbordó y envió un centro atrás, el defensor Nicolás Otamendi terminó convirtiendo en contra de su propio arco, marcando el 1-0 definitivo para Rosario Central.

River buscó por las bandas, cargó el área con centros y tuvo numerosas llegadas, pero se encontró con una sólida tarea defensiva del conjunto rosarino y con una gran actuación del arquero Jeremías Ledesma. Con el correr de los minutos, el aliento se transformó en impaciencia y, finalmente, en una lluvia de silbidos e insultos.

Racha histórica y origen de la crisis

La serie negativa iguala una marca de 1911, cuando el fútbol argentino aún era amateur, y pone bajo la lupa todo el ciclo de Coudet. El declive comenzó en la final del Torneo Apertura 2026 ante Belgrano, en el Mario Alberto Kempes de Córdoba. Aquella noche, River estuvo dos veces en ventaja, pero terminó perdiendo 3-2, con un doblete agónico de Nicolás “Uvita” Fernández y la expulsión del entrenador, enloquecido por el arbitraje.

Poco después, y en plena disputa del Mundial 2026, llegó otro golpe: eliminación en 16avos de final de la Copa Argentina frente a Aldosivi, en Salta. El equipo marplatense, dirigido por Israel Damonte, se impuso 3-1 exhibiendo las falencias defensivas de River, sobre todo en los espacios entre laterales y centrales.

Refuerzos de jerarquía, resultados que no aparecen

El inicio del Clausura era, en los papeles, la oportunidad para resetear el año. La dirigencia apostó fuerte con la llegada de jugadores de peso como Nicolás Otamendi, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán y Ángel Correa, entre otros. Sin embargo, el rendimiento colectivo no acompañó: tres derrotas seguidas, todas por la mínima, frente a Barracas Central, Gimnasia y Rosario Central.

Mientras que en el debut el equipo dominó la posesión sin generar demasiado peligro, ante Gimnasia fue ampliamente superado y frente al “Canalla” la falta de eficacia en el área rival volvió a ser determinante. El público, agotado de promesas y explicaciones, hizo sentir su malestar dentro y fuera del estadio, con cánticos contra la dirigencia en el playón del Monumental.

Silencio de vestuario y futuro en duda

  • Decisión unánime del plantel de no hablar con la prensa tras el partido.
  • Cinco derrotas consecutivas en torneos locales, algo inédito desde 1911.
  • Pérdida de terreno en la lucha por la clasificación a copas internacionales.
  • Inversión fuerte en refuerzos que aún no se traduce en resultados.

Desde el entorno del plantel repiten que seguirán “trabajando en silencio” para devolver a River a los primeros planos, pero el crédito de Coudet parece cada vez más acotado.

Sin títulos desde mediados de 2024 y con temporadas en caída, River llegó a un punto de inflexión. Con un plantel costoso, una hinchada impaciente y resultados que no aparecen, la continuidad del entrenador quedó seriamente condicionada. Los próximos partidos serán decisivos para saber si el club logra enderezar el rumbo o si la crisis desemboca en cambios de fondo.

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