La elección que reordenó el mapa político en Bariloche

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La Libertad Avanza sufrió un traspié en Bariloche y quedó relegada al tercer puesto en la elección de convencionales constituyentes, una contienda que funcionó como termómetro del clima político en Río Negro y como prueba clave para la estrategia territorial impulsada por Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Con el 100% de las mesas escrutadas de manera provisoria, la lista Estamos Haciendo Bariloche, integrada por el partido provincial Juntos Somos Río Negro y el espacio del intendente Walter Cortés, se impuso con alrededor del 40% de los votos. Ese caudal le permitió asegurarse ocho de los 15 convencionales que tendrán a su cargo la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
En segundo lugar se ubicó Fuerza Bariloche, alianza que reunió al Partido Justicialista y a otros sectores del peronismo, con cerca del 19% de los sufragios. Pese a la fragmentación del justicialismo, que tuvo otro sector compitiendo por fuera de esa coalición, el espacio logró quedarse con tres bancas en el cuerpo constituyente.
La Libertad Avanza apareció recién en el tercer escalón, con poco más del 14% de los votos, más de 25 puntos por debajo del oficialismo municipal y provincial. El armado libertario obtuvo únicamente dos convencionales, lejos de la expectativa de consolidarse como principal alternativa de poder en el principal distrito electoral de Río Negro.
Un golpe a la estrategia territorial de los Menem
La elección en Bariloche estaba bajo la mirada de la Casa Rosada y de la conducción libertaria, en un contexto en el que se discute la hoja de ruta hacia 2027. El espacio de Javier Milei había decidido competir con una alianza que incluyó al PRO, al partido CREO Río Negro y a sectores vecinalistas, encabezada por Martín Govetto. Sin embargo, la propuesta no logró traccionar lo suficiente y quedó lejos del oficialismo.
El resultado debilitó la posición de Martín y Eduardo “Lule” Menem, referentes de la línea que apuesta a cuidar las boletas propias de La Libertad Avanza en la mayor cantidad de provincias y municipios, evitando acuerdos tempranos que puedan diluir la marca libertaria o condicionar candidaturas futuras.
En la vereda opuesta se ubican funcionarios y dirigentes como Luis “Toto” Caputo, Diego Santilli, Santiago Caputo y Patricia Bullrich, que consideran prioritario acelerar negociaciones políticas y electorales con gobernadores aliados y espacios dialoguistas. Para ese sector, experiencias como la de Bariloche refuerzan la idea de ampliar coaliciones antes que encerrarse en estructuras puramente libertarias.
Impacto nacional y proyección hacia 2027
La derrota en Bariloche se inscribe, además, en el debate sobre la posible suspensión de las PASO y el diseño del sistema de selección de candidaturas en los próximos años. Un desempeño débil en elecciones locales puede restarle poder de negociación a La Libertad Avanza frente a aliados potenciales y frente a los propios gobernadores que hoy evalúan hasta dónde alinearse con la Casa Rosada.
- Amplio triunfo del oficialismo provincial y municipal con ocho convencionales.
- Segundo lugar para el peronismo, que pese a sus divisiones sumó tres bancas.
- Tercer puesto para La Libertad Avanza, que solo obtuvo dos representantes.
“La elección de Bariloche funcionó como un laboratorio político: confirmó la fortaleza del oficialismo rionegrino y dejó en evidencia las dificultades de La Libertad Avanza para consolidar su armado territorial lejos del AMBA”, evaluó un dirigente patagónico consultado por este medio.
Con este escenario, Bariloche se convierte en una señal de alerta para el oficialismo nacional y para los estrategas libertarios, que deberán recalibrar su presencia en las provincias si pretenden llegar a 2027 con una estructura competitiva y acuerdos territoriales que les permitan disputar poder más allá de los grandes centros urbanos.

