La reforma de la Carta Orgánica expuso la debilidad libertaria en Río Negro

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La Libertad Avanza (LLA) sufrió un revés en Bariloche y dejó al descubierto las tensiones internas en la estrategia electoral que impulsa el oficialismo nacional de cara a 2027. En la elección de convencionales constituyentes, el espacio libertario quedó tercero y muy lejos del armado provincial que gobierna Río Negro y de la principal fuerza opositora local.
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Con casi el 40% de los votos, la lista Estamos Haciendo Bariloche —integrada por el partido provincial Juntos Somos Río Negro y el sector que responde al intendente Walter Cortés— se aseguró ocho de los 15 convencionales que tendrán la responsabilidad de reformar la Carta Orgánica Municipal. El resultado consolidó el liderazgo del gobernador Alberto Weretilneck en el principal distrito electoral de la provincia.
En segundo lugar se ubicó Fuerza Bariloche, alianza que reunió al Partido Justicialista y a otros sectores del peronismo, con alrededor del 19% de los sufragios. Pese a competir con otro sector justicialista por fuera de esa coalición, el peronismo logró quedarse con tres bancas en la Convención, confirmando su rol como principal oposición institucional al oficialismo provincial y municipal.
Una apuesta libertaria que no alcanzó
La Libertad Avanza apareció recién en el tercer escalón, con algo más del 14% de los votos. El espacio libertario consiguió apenas dos convencionales, lejos de los ocho del oficialismo provincial y de los tres del peronismo, y a más de 25 puntos de diferencia respecto del frente ganador.
La contienda era observada con atención por la Casa Rosada, ya que funcionaba como test para el armado territorial de LLA fuera del área metropolitana. En Bariloche, el espacio compitió mediante una alianza que incluyó al PRO, al partido CREO Río Negro y a sectores vecinalistas. Sin embargo, la lista encabezada por Martín Govetto no logró instalarse como alternativa competitiva frente al oficialismo local.
La performance electoral golpeó particularmente a Martín y Eduardo “Lule” Menem, dos de los principales operadores políticos libertarios, que venían promoviendo la idea de consolidar listas propias de La Libertad Avanza en la mayor cantidad de distritos posibles, limitando acuerdos tempranos con gobernadores aliados.
Tensiones hacia 2027 y el debate por las alianzas
El traspié en Bariloche reavivó el debate interno en el Gobierno nacional sobre la mejor estrategia de cara a las presidenciales de 2027. Mientras el sector referenciado en los Menem pretende preservar la identidad libertaria y priorizar candidatos propios, otra ala del oficialismo considera imprescindible ampliar alianzas y cerrar entendimientos con mandatarios provinciales y referentes del antiguo sistema político.
- Figuras como Luis “Toto” Caputo, Diego Santilli, Santiago Caputo y Patricia Bullrich se inclinan por acelerar negociaciones con gobernadores aliados.
- El resultado barilochense se lee como una señal de advertencia sobre los límites de las listas puramente libertarias en territorios con oficialismos fuertes.
- La discusión se cruza, además, con el debate sobre la posible suspensión de las PASO y los mecanismos para ordenar las candidaturas.
“La elección dejó una victoria contundente del oficialismo provincial y municipal, un peronismo que se sostuvo como segunda fuerza pese a sus divisiones y una La Libertad Avanza relegada al tercer lugar, lejos de disputar el liderazgo en Bariloche”, sintetizaron analistas políticos consultados.
El saldo electoral en la ciudad rionegrina refuerza el control del oficialismo sobre el proceso de reforma de la Carta Orgánica y deja a la fuerza libertaria en una posición defensiva. En el corto plazo, el resultado presiona a la dirigencia de LLA a revisar su esquema de alianzas y a recalibrar su estrategia territorial si pretende consolidar presencia en el interior profundo del país.

