Rajoy desata una tormenta diplomática por sus dichos sobre la selección francesa

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El ex presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quedó en el centro de una fuerte controversia internacional tras publicar una columna de opinión en el diario conservador “El Debate”, en la que afirmó que la selección de fútbol de Francia tiene “un altísimo nivel, eso sí, sin franceses”. La frase, interpretada como un ataque directo a los jugadores afrodescendientes del plantel galo, fue calificada de racista en España, Francia y otros países.
Las declaraciones se conocen en la víspera de la semifinal del Mundial 2026 entre España y Francia, prevista para el martes 14, y recalentaron un clima ya sensible por otros episodios de discriminación vinculados al torneo. La composición multicultural del seleccionado francés —con futbolistas de raíces familiares en África y el Caribe— volvió a ser utilizada por sectores de derecha para cuestionar la pertenencia nacional de los jugadores.
Desde el oficialismo español, la respuesta fue inmediata. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), publicó un mensaje en X en el que rechazó “la xenofobia y el racismo” y defendió una idea de nación basada en el arraigo y el aporte a la sociedad, sin importar el color de piel, el apellido o el lugar de nacimiento. “España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas”, enfatizó, y cerró con un mensaje deportivo: “Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo”.
Fuerte rechazo político en España y Francia
Otros funcionarios del gobierno español también salieron al cruce. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó a Rajoy como un “zoquete posfranquista corrupto”, mientras que el canciller José Manuel Albares advirtió que los dichos son “hirientes y peligrosos” y no representan los valores democráticos de España. La controversia expuso, una vez más, la tensión interna entre los discursos de la derecha y la reivindicación de una sociedad plural e inclusiva.
En Francia, el impacto fue igualmente contundente. El ministro del Interior, Laurent Núñez, describió las expresiones del ex mandatario como “absolutamente inaceptables”, en sintonía con las críticas de las ministras Aurore Bergé y Éléonore Caroit, que tacharon los comentarios de “aberrantes” y “abiertamente racistas”. Referentes de la izquierda francesa, como Olivier Faure (Partido Socialista) y Fabien Roussel (Partido Comunista), remarcaron que Francia es una nación política y republicana, no étnica, y denunciaron el “racismo burdo” que atraviesa parte del debate público.
Respuesta oficial francesa y otros episodios de discriminación
- La embajada de Francia en Madrid emitió un comunicado recordando que los 26 convocados por Didier Deschamps “son legalmente franceses”.
- Detalló que 23 futbolistas nacieron en territorio francés y los otros 3, aunque nacidos en el extranjero, también poseen ciudadanía francesa.
- El texto buscó desarmar la idea de que el seleccionado carece de jugadores franceses por su origen étnico o color de piel.
El Mundial 2026 ya venía marcado por otras expresiones discriminatorias. Tanto la Federación Francesa como el Gobierno galo habían denunciado comentarios racistas de una senadora paraguaya contra Kylian Mbappé, capitán de ‘les bleus’. En la Argentina, la Embajada de Francia también reaccionó con firmeza frente a un mensaje de la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, quien definió al equipo galo como un “equipo africano flojo de modales” tras el cruce ante Paraguay.
“Los 26 jugadores convocados son legalmente franceses, 23 nacieron en territorio francés y los 3 nacidos en el extranjero también poseen la ciudadanía”, subrayó la embajada de Francia en Madrid.
La sucesión de episodios en torno al origen de los futbolistas franceses reaviva el debate sobre racismo, nacionalidad e identidad en el deporte de élite. De cara a la decisiva semifinal entre España y Francia, gobiernos, organismos deportivos y organizaciones de derechos humanos insisten en que el Mundial 2026 debe ser un escenario para celebrar la diversidad y no un altavoz para discursos de odio.

