La Selección checa va por su mejor campaña mundialista

NewsITe
República Checa afrontará en 2026 su segunda participación como nación independiente en una Copa del Mundo y lo hará con un objetivo claro: superar la fase de grupos y meterse en los 16avos de final del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El conjunto europeo quiere recuperar parte del prestigio que supo tener cuando competía bajo la bandera de Checoslovaquia.
El seleccionado checo llegó a esta cita tras una clasificación dramática, en la que dejó en el camino a República de Irlanda y a Dinamarca, en ambos casos a través de definiciones por penales luego de empates 2 a 2. Ese recorrido fortaleció al plantel y alimentó la ilusión de pelear por uno de los dos lugares que ofrece el Grupo A, donde compartirá zona con México, Sudáfrica y Corea del Sur.
La historia indica que, bajo la denominación Checoslovaquia, el fútbol de ese país tuvo actuaciones de peso en el máximo escenario: fue subcampeón del mundo en 1934, cuando cayó en la final frente a Italia, y volvió a repetir el segundo puesto en 1962, edición en la que ofició de anfitrión y perdió el partido decisivo ante Brasil. Esa tradición futbolera funciona hoy como vara y desafío para la actual República Checa.
Ya separada de Eslovaquia, la selección checa tuvo su primera gran aparición internacional en la Eurocopa de 1996, donde alcanzó la final y terminó como subcampeona, lo que la instaló como una de las potencias emergentes de Europa. Sin embargo, ese impulso no logró trasladarse de inmediato a los Mundiales: su primera y hasta ahora única presencia fue en Alemania 2006, torneo en el que quedó eliminada en la fase de grupos.
El antecedente en Alemania 2006 y el desafío de superarse
En aquella Copa del Mundo, República Checa integró el Grupo E y finalizó tercera con 3 puntos, por detrás de Italia (7), que luego sería campeona, y de Ghana (6), pero por encima de Estados Unidos (1). El debut había sido promisorio: goleó 3 a 0 al elenco norteamericano con un tanto de Jan Koller y un doblete de Tomáš Rosický, resultado que encendió expectativas de una campaña más extensa.
Sin embargo, en el segundo encuentro se encontró con una Ghana muy competitiva y cayó 2 a 0, con goles de Asamoah Gyan y Sulley Muntari. Ese traspié complicó el panorama y la dejó obligada a ganar en la última fecha ante Italia para clasificarse a los octavos de final, un desafío mayúsculo frente a una selección históricamente fuerte en este tipo de instancias.
- Derrota 2 a 0 ante Italia en el cierre del grupo, con tantos de Marco Materazzi y Filippo Inzaghi.
- El equipo checo quedó eliminado pese a su inicio arrollador frente a Estados Unidos.
- Italia terminaría consagrándose campeona del mundo en esa misma edición.
La experiencia de 2006 funciona como aprendizaje para una generación que ahora busca hacer historia en el Mundial 2026 y llevar nuevamente a República Checa a los primeros planos del fútbol internacional.
Con el recuerdo de aquel golpe en Alemania y el peso de una tradición que incluye finales mundialistas bajo otro nombre, la República Checa llega al Mundial 2026 con una mezcla de memoria y ambición. Superar la fase de grupos y alcanzar los 16avos de final no sólo significaría mejorar su anterior actuación, sino también dar un paso firme para consolidar su lugar entre las selecciones protagonistas del escenario global.

