En medio de la destrucción que dejaron los terremotos, grupos de hombres y mujeres ingresaron a comercios dañados y se llevaron distintos productos.

La emergencia provocada por los terremotos en Venezuela sumó un nuevo episodio de tensión este jueves, cuando decenas de personas ingresaron a comercios dañados por los sismos y retiraron mercadería en distintos sectores de La Guaira. Los saqueos se registraron mientras los equipos de rescate continuaban la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros y las autoridades mantenían los operativos de asistencia en una de las zonas más castigadas por la tragedia.
Los grupos aprovecharon los daños que presentaban numerosos locales para acceder al interior de los edificios. Algunos atravesaron estructuras parcialmente derrumbadas y otros caminaron entre calles fracturadas y sectores afectados por los movimientos de tierra hasta llegar a los comercios.
Entre los productos sustraídos había alimentos, medicamentos, bebidas, artículos para el hogar y equipos electrónicos, como televisores, lavadoras y aparatos de aire acondicionado. En varios casos, las personas retiraban la mercadería de sus empaques y la transportaban en bolsas o mochilas, mientras los negocios quedaban prácticamente vacíos.
Uno de los comercios afectados fue una farmacia ubicada en el sector Caribe de La Guaira. Gabriel Aldana, un joven de 18 años residente de Caraballeda, relató cómo comenzó uno de los episodios: “De un momento a otro (…) comenzaron a romper una pared que es donde estaban chucherías, refrescos y demás”.
Escenas similares también se registraron en Catia La Mar, otra de las localidades más afectadas por los terremotos. Allí, varias personas fueron vistas saliendo de un comercio de alimentos con bolsas cargadas de productos, mientras el edificio mostraba importantes daños estructurales provocados por los sismos.
Ante esa situación, las autoridades desplegaron unidades antimotines y otros cuerpos de seguridad hacia La Guaira a través de la autopista que conecta la región costera con Caracas. El objetivo del operativo fue reforzar la presencia policial y evitar nuevos saqueos mientras continúan las tareas de rescate.
La tragedia mantiene al país en estado de emergencia. Según el último balance oficial, los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, dejaron al menos 188 muertos y más de 1.500 heridos, además de provocar el colapso de edificios, graves daños en viviendas e infraestructura pública y el cierre del principal aeropuerto internacional de Venezuela.
Mientras familiares recorren hospitales, refugios y zonas de derrumbes en busca de información sobre sus seres queridos, las tareas de búsqueda continúan sin pausa. “Fue terrible. Todo, todo se desplomó”, expresó Yilsmaris Blanco al recordar los instantes posteriores a los terremotos, mientras Dani Rizo pidió ayuda para rescatar a una niña atrapada bajo una estructura colapsada: “¡Se necesita gente que venga a ayudar, militares, que vengan a ayudar!”.
Las autoridades también mantienen la vigilancia por las más de 130 réplicas registradas desde los terremotos principales. En paralelo, continúan las evaluaciones sobre los daños materiales y las tareas de asistencia para miles de personas que permanecen afectadas por una de las mayores emergencias que atravesó Venezuela en las últimas décadas.

