Crisis en el organismo electoral peruano tras los comicios generales

NewsITe
El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Piero Corvetto, presentó su renuncia en medio de fuertes cuestionamientos por las fallas logísticas que derivaron en serias demoras durante las recientes elecciones generales. La dimisión se conoció horas antes de que el funcionario debiera concurrir a la fiscalía para declarar sobre las irregularidades detectadas en el operativo electoral.
En una carta dirigida a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JN), Corvetto sostuvo que su salida busca “contribuir a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones”. La JN, máximo órgano de control de magistrados y altos funcionarios del sistema de justicia peruano, aceptó la renuncia por unanimidad, en un contexto de fuerte presión política y social por el desarrollo del proceso electoral.
El escrutinio avanza con lentitud: con el 93,9 por ciento de los votos contabilizados, la candidata derechista Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, se ubica primera con alrededor del 17 por ciento de los votos válidos. Detrás se libra una pelea voto a voto por el segundo lugar entre Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, que ronda el 12 por ciento, y el ultraconservador Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, con cerca del 11,9 por ciento.
Demoras inéditas y cuestionamientos a la ONPE
Corvetto atribuyó las fallas a “problemas técnicos operativos” en el despliegue del material electoral en Lima. Esas deficiencias derivaron en la apertura tardía de numerosas mesas y dejaron sin posibilidad de votar a más de 50.000 personas, según las estimaciones oficiales. Para mitigar el impacto, las autoridades se vieron obligadas a extender la jornada de sufragio por 24 horas, una medida sin precedentes en la historia electoral reciente de Perú.
La situación generó malestar entre electores y partidos políticos, que denunciaron desorganización y falta de previsión en la logística del comicio. En un clima de polarización, algunos sectores buscaron instalar sospechas de fraude, aunque los observadores internacionales desestimaron esa hipótesis.
- Más de 50.000 personas no pudieron votar en la jornada original por problemas logísticos.
- La extensión de la votación por un día completo fue calificada de inédita por especialistas electorales.
Evaluación internacional y plazos para los resultados finales
La misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) habló de “graves fallos” en la organización, pero aclaró que no halló ninguna prueba objetiva de fraude, en contraste con las acusaciones formuladas por López Aliaga y otros dirigentes de la derecha dura peruana. Los observadores remarcaron que las irregularidades detectadas responden a deficiencias operativas y no a una manipulación deliberada de los resultados.
“Considero necesario e impostergable renunciar a la responsabilidad otorgada en el interés de que se organice y ejecute la segunda vuelta de la elección presidencial en un contexto de mayor confianza ciudadana”, expresó Corvetto en su carta de renuncia.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máxima autoridad electoral del país, advirtió que los resultados definitivos no se conocerán antes del 15 de mayo, debido a las demoras en el cómputo que realiza la ONPE y a la revisión de actas observadas. Mientras tanto, la renuncia de Corvetto abre un nuevo capítulo en la ya compleja transición política peruana y suma incertidumbre al camino hacia la segunda vuelta presidencial.

