Con la elección prevista para marzo de 2026, el peronismo provincial acelera definiciones en medio de una interna que vuelve a mostrar tensiones. Mientras se negocia una posible lista de unidad, en San Nicolás también se esperan señales y definiciones, con la mirada puesta en lo que ocurra a nivel provincial.

De la redacción de EL NORTE
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El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires comenzó a transitar una etapa clave de su calendario político. Con la elección interna fijada para el domingo 15 de marzo de 2026, el PJ bonaerense ya definió el cronograma que ordenará la renovación de autoridades y que, en los próximos meses, marcará el pulso de las negociaciones entre los distintos sectores del peronismo. El proceso, atravesado por la disputa entre el kirchnerismo y el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof, también tendrá su impacto en los distritos del interior, entre ellos San Nicolás.
De acuerdo con lo resuelto por el Consejo Provincial, el cierre para la presentación de candidaturas será el domingo 8 de febrero de 2026. Previamente, los padrones partidarios estarán disponibles para su consulta entre el 22 y el 27 de enero, mientras que las impugnaciones podrán presentarse hasta el 15 de febrero. La oficialización de las boletas quedó establecida para el 4 de marzo y el escrutinio comenzará el lunes 16, un día después de la elección. En ese marco, la Junta Electoral del PJ intentará acercar posiciones para evaluar si existe margen para una lista de unidad.
La interna
La interna provincial vuelve a tener como protagonistas centrales a Máximo Kirchner, actual presidente del PJ bonaerense y referente de La Cámpora, y al armado político que responde a Axel Kicillof. En el entorno del gobernador aseguran que se están cargando afiliaciones “sin parar”, previendo un escenario de competencia si no hay acuerdo. Del otro lado, el kirchnerismo sostiene que la continuidad de Kirchner al frente del partido era parte de los entendimientos previos, aunque ese consenso hoy parece desgastado.
El clima de desconfianza no es nuevo. Las dificultades para cerrar listas en las últimas elecciones legislativas que dejaron expuestas las diferencias internas, con cruces que tuvieron impacto territorial y episodios de tensión en distritos gobernados por el kirchnerismo. Ese antecedente pesa ahora en la discusión por la conducción partidaria y hace más complejo el camino hacia la unidad.
Entre los nombres que suenan para disputar la presidencia del PJ bonaerense, además de una eventual reelección de Máximo Kirchner, aparecen figuras como la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente platense Julio Alak o el ministro Andrés Larroque, todos vinculados al Movimiento Derecho al Futuro. En un rol más moderador, el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, intenta tender puentes entre los sectores con una estrategia que no es descartada por el kirchnerismo.
En nuestra ciudad
Este escenario provincial abre interrogantes en San Nicolás. Con Lucas Gaincerain como presidente del PJ local, el peronismo nicoleño sigue de cerca las definiciones que se tomen en La Plata y en la conducción bonaerense. ¿Habrá margen para una lista de unidad también en el plano local o se replicará la lógica de competencia interna? ¿Quiénes podrían asomar como candidatos si se habilita una disputa?
Por ahora, las respuestas parecen atadas a lo que ocurra a nivel provincial. En este sentido, dirigentes locales reconocen en voz baja que, sin un ordenamiento claro ‘arriba’, será difícil cerrar acuerdos ‘abajo’. En ese marco, San Nicolás espera definiciones, con un PJ que mira el calendario, toma nota de los movimientos provinciales y se prepara para un proceso que promete volver a poner a prueba la capacidad de síntesis dentro del peronismo.

